Para Memo Acuña, el idioma español es sinónimo de resistencia, así lo resume en esta columna de opinión sobre el uso del idioma en la política y en el mundial de la FIFA
Memo Acuña | Escritor y sociólogo costarricense
“No voy a aprender su maldito idioma. No tengo tiempo». Recordarán ustedes esta frase salida del más filósofo de los filósofos de los mandatarios contemporáneos. Recordarán ustedes también sus indicaciones para exterminar el español en varios Estados de la unión americana, como mecanismo para extirpar el peso simbólico de la comunidad hispana en su país.
Muy por el contrario, el español goza de muy buena salud: se ha convertido en símbolo de resistencia en la misma entraña del país del filósofo en mención.
A cada operativo de ICE en el que la autoridad migratoria ha intentado someter en inglés a las personas detenidas, la mayoría de ellas de origen centroamericano, el español ha sido repuesta y herramienta.
Por otra parte, en un guiño colonial y comercialoide de poca monta, la FIFA industria y mercenaria del inicio Infantino, intentó torcer el brazo de los países hispanohablantes al obligar a realizar las conferencias de prensa en el marco del actual Campeonato Mundial de fútbol, en inglés. Tuvo que rectificar, obviamente.
Nada más desacertado en un torneo organizado en tres países, dos de los cuales el Español es hablado por miles de millones de personas.
Habiendo dicho esto, habiendo aceptado que el Español como recurso y estrategia de respuesta, no debe obviarse que en muchos de nuestros países este idioma también ha constituido herramienta de dominación y sometimiento en contra de pueblos originarios.
El balón, decía el Maradona más político que existió, no debe ser manchado nunca. El español tampoco. Pero tampoco debe obviarse los siglos de vasallaje cultural que este idioma ha propiciado contra saberes ancestrales.
Porque Sí el Español y los demás idiomas que nos tejen como región.
Esa debe ser la consigna. La política. La resistencia.

Guillermo Acuña González (Costa Rica, 1969).
Sociólogo con una especialidad en comunicación social. Doctor en Ciencias Sociales Docente universitario, investigador social en temas migratorios internacionales por más de 25 años.
Fue actor en los grupos de Teatro GRUTEACAS (Grupo de teatro Castella) y GIRASOL (Grupo de teatro de la Universidad de Costa Rica).
En poesía cuenta con 10 títulos publicados en Costa Rica, España, Guatemala, El Salvador y Honduras. En cuento publicó "Por vivir en quinto patio", con Editorial Perro Azul (Costa Rica) y Volver a VOSTOK (Guatemala) y en Ensayo, la obra ganadora del Premio Nacional de literatura en Costa Rica en dicha categoría con “Déjennos pasar. Migraciones y trashumancias en la región centroamericana”, publicada por Editorial Amargord, España. En 2024 publicó con la misma editorial el ensayo basado sobre su tesis doctoral El Cuerpo Migrante. La invención del cuerpo migrante en Costa Rica. Poder y Respuestas en un Sistema de Gubernamentalidad Migratoria (1862-2020). Ha aparecido en Antologías de poesía en Alemania, España, México, Guatemala, Estados Unidos, Argentina y Costa Rica. Su obra poética ha sido traducida al árabe, italiano, inglés y portugués.
Ha sido invitado a participar en Festivales Internacionales de Poesía en Colombia, Venezuela, Ecuador, Argentina, EL Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua y México. Su obra poética ha sido traducida al árabe, italiano, inglés y portugués. Ha sido Jurado de premios nacionales e internacionales en investigación cultural, arte, educación y géneros literarios como la poesía y el cuento. Ha organizado eventos literarios relacionados con la migración, tales como encuentros, lecturas y talleres, a nivel nacional y regional centroamericano. Es miembro coordinador nacional del Capítulo Costa Rica del Movimiento Poético Mundial (MPM). Desde 2018 desarrolla un trabajo de sensibilización sobre el tema migratorio utilizando el arte como herramienta. Conduce un espacio de comunicación virtual sobre arte llamado “zona de recarga” que puede ser consultado en sus redes sociales.
