Dolly Parton (1946-2026), conocida mundialmente como «la reina del country», no solo dejó una huella imborrable en la música con más de tres mil canciones y 11 premios Grammy. Marcada por un origen humilde y el analfabetismo de sus padres, la artista estadounidense transformó sus ganancias en un motor de cambio social a través de Imagination Library. Un proyecto de amor que ha entregado más de 300 millones de libros gratuitos a la primera infancia, promoviendo la lectura compartida en el hogar y empoderando a millones de niños como futuros lectores
Manuel Vicente Henríquez B. │ Comunicador y escritor
Recientemente nos enteramos de la triste noticia de la muerte de la estrella de música country, Dolly Parton. «La reina del country» falleció a los ochenta años, víctima del cáncer, en Nashville, Tennesse.
De origen humilde, la cantante vivió con sus once hermanos y sus padres en condiciones precarias, según ella misma afirmaba, en una pequeña cabaña, en las montañas estadounidenses. A pesar de las dificultades económicas que padeció, Dolly Parton mostró interés en la música desde pequeña, iniciando así su viaje artístico que la pondría en la cima de las grandes cantantes norteamericanas. Su palmarés incluye 11 premios Grammy, un premio Emy, el ingreso al Salón de la Fama de la Música Country y al del Rock, además de haber escrito tres mil canciones.
Como se puede ver, su importancia para el género country es indiscutible, pero lo que no muchos conocen es de su inmensa labor en el fomento de la lectura. La cantante estadounidense utilizó parte de las ganancias que le daba la música para crear el programa Imagination Library, un proyecto con el que la artista buscó que la mayor cantidad de niños de los Estados Unidos tuvieran acceso a los libros y la lectura. Para formar parte de esta iniciativa, lo único que debían hacer los padres era inscribir a sus hijos y a partir de los cero hasta los cinco años, esos pequeños recibirían, de manera gratuita, un libro cada mes.
El proyecto inició en su Tennesse natal, pero fue tal el éxito que pronto se extendió a toda la Unión Americana y, al día de hoy, llega hasta países como Australia o el Reino Unido, entre otros. Según estimaciones, Imagination Library ha entregado más de 300 millones de libros a familias de bajos recursos, desde 1995, año en que inició esta iniciativa.
La entrega de estos libros lleva el nombre y apellido de los niños de las familias inscritas; esos libros son para ellos, no para su papá, para su mamá, son para los niños y niñas que no saben leer; con esta acción se busca que la primera infancia tenga acceso al mundo libresco desde temprana edad. La entrega de los libros inicia siempre con el mismo título, The Little Engine That Could y termina con otro mismo libro, Look Out Kindergarten Here I come.
El proyecto Imagination Librery es una clara muestra que la cantante estadounidense fue una amante de las letras. Tanto, que ella escribió su primera canción a los seis años. Para ella, que venia de un hogar precario y en el que sus padres eran analfabetos, el leer y escribir fue un gran logro. Para Dolly Parton, el acceso a los libros le permitió tener una vida distinta y se le abrió el mundo de una forma que desconocía. A medida fue creciendo, entendió el gran dolor que supuso para su papá, Robert Lee Parton, el no saber leer ni escribir. Comprendió que la diferencia entre su vida y la de él fue que ella supo leer y escribir. Sin embargo, el papá siempre tuvo el deseo que ella aprendiera lo que él no pudo. Es así como Imagination Librery es un proyecto de amor inspirado en su padre.
Lo que busca el programa es promover la relación de los niños con los libros; al recibir un libro, los niños lo sienten más cercano, porque es algo propio. Por eso, desde el inicio de esta iniciativa, los niños esperaban con emoción ir al correo para saber que ellos iban a recibir algo para ellos, y no solo los adultos. Imagination Librery empodera a los pequeños como futuros lectores.
Ahora que falleció la cantante, en redes sociales se pudieron ver muchos mensajes de gratitud, ya que por su programa se convirtieron en lectores, fueron a la universidad, se graduaron como profesionales. Ese gesto sencillo de mandarles un libro cada mes, les cambió la vida.
Además, Dolly Parton entendió a cabalidad que el que un niño, una niña, aprendan a leer no es una obligación exclusiva de la escuela, del sistema educativo de un país, es, además, una obligación de la familia; de esta manera, ella incentivó a los padres a implicarse con sus hijos para leerles un libro o acompañarlos en sus lecturas.
Después de 30 años de actividad ininterrumpida, el proyecto de Imagination Library ha entregado libros al 15% de los niños y niñas estadounidenses, menores de cinco años. La cantante, sin mayor aspaviento, con disciplina y entrega se aseguró de que los cuartos de bebés y niños de preescolar tuvieran libros suficientes para ser leídos por ellos o con sus padres. De esta manera, además de su amor por la música, la reina del country compartió de manera decidida su amor por la lectura desde temprana edad. Su contribución al respecto debería ser imitada por los sistemas educativos de los Estados, la empresa privada y la sociedad civil. Es un acto que vale toda la pena.
*Disclaimer: Este artículo no ha sido escrito con ayuda de la inteligencia artificial generativa. Las ideas aquí expuestas son de mi autoría; es decir, son humanas.

Manuel Vicente Henríquez B. (El Salvador, 1972). Comunicador de profesión. Escribe narrativa, crónica y ensayo. Es articulista en diversos medios impresos y electrónicos de El Salvador y Latinoamérica. Recibió mención honorífica en el Segundo Certamen Nacional de Ensayo «Agustín Espinoza, S.J.» (2000), convocado por la Universidad Iberoamericana Torreón (UIA), México, con el ensayo «Posmodernidad y nuevas tecnologías». Obtuvo mención honorífica en el Primer Concurso Nacional de Reseñas Literarias (2002), organizado por el periódico mexicano La Jornada y editorial Alfaguara, con una reseña sobre la novela La virgen de los sicarios, de Fernando Vallejo. Ha sido catedrático de literatura y redacción. Es autor de los libros de cuentos: Una pequeña dosis de ternura (Índole Editores, 2017) y Sin ningún motivo en particular (Índole Editores, 2023).
