En esta nueva edición de nuestro taller mínimo, le pedimos a un especialista que arme un decálogo lúdico acerca de alguna de sus artes. Hoy es el escritor guatemalteco Julio Serrano Echeverría el que nos habla de su relación con la escritura para las infancias, acompañado de los ilustradores e ilustradoras que le han dado vida a sus obras
Julio Serrano Echeverría │ Escritor guatemalteco
1. No se escribe para las infancias, se escribe desde. Claramente no hablo de ningún niño interior, eso es con la sicóloga; me gusta entender la infancia como un territorio, uno que es el mero reino de niñas, niños y adolescentes; pero al que se puede visitar con amor, curiosidad y respeto; no es un jardín, es un bosque, y uno, adulto, puede llegar y escribir desde ahí, y ya que estamos, quedarse jugando un rato. Y claro, el territorio, ¡se ama, se cuida y se defiende!
2. Siempre es plural, siempre es en equipo, siempre es coral, siempre es nuestro libro, no admite otro pronombre.
3. Hay textos que nacen de provocaciones, hay textos que nacen de sueños, los hay que nacen de golpes, de búsquedas, de dolores y de ternuras, nacen de muchos lados los textos, también de ilustraciones, de sugerencias, de lanzamientos de dados, pero todo texto de la literatura infantil es solo un algo de otro algo más grande y más bello.
4. La literatura infantil es la favorita manifestación del dispositivo libro, por supuesto, solo a nuestro gremio le fue confesado por el mismísimo Santiago Gutenberg Tres Conejo.
5. Un álbum ilustrado es una prolongación de la piedra de la caverna, y como tal, siempre que se abre, se acaricia, se bendice, se le ofrenda y se le habla, con amor, para que nos cuente.

María Elena Valdez / En Botas de Astronauta; Amanuense, 2014

Yolanda Mosquera / Balam, Lluvia y la casa; Amanuense 2015

Jazmín Villagrán Miguel / Dos cabezas para meter un gol; Libros para niños, 2021

Juan Palomino / No cualquier montaña; Amanuense 2023
6. La literatura infantil es el gremio más sano y amoroso que conozco, hay amor, hay amistad, camaradería, complicidad, debate, técnica, lúdica, didáctica, telúrica, protoplasmática, mágica, metafísica, ética, política, poética y, por supuesto, deliriónica.
7. La literatura infantil cree, cuida y alimenta lo sagrado: el amor, la muerte, el lenguaje, la luz y la sombra, el temblor, los susurros; todo es cuidadosamente colocado en un libro infantil, como un pájaro que te es recomendado unos segundos, mientras recupera su vuelo.
8. El pariente más cercano de la literatura infantil habita en la poesía, por eso todo editor es un poco poeta, toda ilustradora es también poeta, toda animadora, lectora, bibliotecaria, librera, estudiante, aficionado, crítico y romántico de la literatura infantil, son todas un poco poetas.
9. Los géneros son un problema adulto, igual en la identidad que en la literatura, a la infancia le importa una mierda si es cuento o poema, a la infancia le importa el fuego y la raíz, es lo que a los creadores nos debe importar, es lo que los editores saben detectar y también lo que, uno de verdad, aprenderá a dejar encendido, aunque le toque lidiar con cíclopes y lestrigones del mercado.
10. La literatura infantil es una máquina y una planta a la vez, sus partes crecen e interactúan con el mecanismo de un reloj y con la persistencia de un diente de león en una banqueta, si es solo máquina o es solo planta, o peor aún si no es ninguna de las dos cosas, a lo mejor es un gato.

Armando Fonseca / El animal en la piedra; Amanuense 2024

Flavio Morais / Máquinas para no perder la memoria; A buen paso, 2026

Karen Huala / Algo crece; AGEG 2026

Marco Chamorro / Lorombo; Amanuense, 2026
*Arte de portada: Mariana Ruiz Johnson

Julio Serrano Echeverría: poeta y artista multidisciplinar. Ha publicado varios libros de poesía, crónica y literatura infantil; además de combinar su práctica con el periodismo, la fotografía, el cine y las artes visuales.
