Compartimos una muestra de Masa informe y confusa (Pitoko, 2024) del poeta quezalteco Óscar Ulises Fuentes. En este material, el autor explora la existencia en el caos de una ciudad maldita, la desesperanza y el dolor común que se prolonga a través del tiempo, incluso, más allá de la muerte
Óscar Ulises Fuentes / Poeta
Mente y cuerpo ante la muerte
A Vladimir Amaya
Desde anoche,
soy más famoso que el presidente.
Y para empezar el año
con broche de oro
hoy soy primera plana en el periódico.
Una multitud se asomó a la cuneta,
para reconocer
los agujeros de 9 milímetros en mi frente.
A saber quién fue
el que me disparó,
y ni pude vivir para contarla.
Después del golpe
en el concreto hasta el tragante,
imaginé ser el agente policial
que pretendía iluminarme con su linterna
dentro del hoyo
donde caí en cuclillas.
Yo ya venía
bañado en sangre,
huyendo
de mi propio asesinato.
Me habían cortado
la yugular
en una esquina del parque.
Y todo mundo celebraba
los últimos cinco minutos del año.
Ahora reflexiono
aquí
sentado al revés:
frente a las altísimas puertas
del espacio estelar.
Yo sé por final este momento:
yo existo
y soy como un pensamiento a la deriva,
o soy
la oquedad de mi cráneo agujereado,
pero existo,
aunque hay demasiada arena
en el engranaje de mis recuerdos aceitosos;
ahora soy
uno con la carne,
uno con el hueso,
uno con la piedra.
Después de ser
el cadáver tirado en el parque,
y ser el hombre
que salió corriendo ya sin vida;
y después de sentir
que también yo era el policía que me disparó,
porque pensó que usaba su linterna,
para focalizar al occiso allí
en el hoyo donde caí;
y después
de escuchar
a mi amigo al otro lado
del teléfono, respondiendo
mi propia llamada, porque
el policía marcaba
usando el alta-voz de mi celular,
para contarle
lo de los balazos en mi frente,
ya desde allí, yo me sentía fusionado
con una ráfaga
de estrellas fugaces.
Desde que caí
al rebotar sobre la basura
en el hoyo,
desde que escuché el ruido
de la primera bala (que a saber quién disparó),
yo ya estaba acostado
en la tierra de lo muerto.
Dialéctica y vómito de un romántico
a Néstor Figueroa
Todo lo que veo de caos en mi ciudad,
lo acaricio a detalle
parado frente al espejo.
Por las paredes de mi habitación,
arrastro la cabeza.
Acuchillo la base de mi lengua,
y todo el dolor empieza a salir,
hasta escurrirse por mi quijada.
¿Y qué más podría salir de mí
si dolor es lo único que hay?
Me arrastro sobre la arena
de una playa negra,
donde a diario al amanecer,
encuentran mi cuerpo
acuchillado.

Óscar Ulises Fuentes (1988). Quezaltepeque, El Salvador. Licenciado en Educación con especialidad en Lenguaje y Literatura. Fue miembro del «Taller literario Altazor», en la Universidad Francisco Gavidia y del «Grupo literario Tezcatlipoca». Con su obra «Caos», obtuvo Primer lugar en el X Certamen de Poesía Ipso Facto 2020, convocado por Editorial Equizzero. Obra publicada: Caos (Equizzero, 2021), y en su segunda edición por Pitoko Editores (San Salvador, 2024). Masa informe y confusa (Pitoko Editores, San Salvador, 2024).
