El poeta costarricense Edmundo Retana nos comparte, en exclusiva, una selección de su obra poética en la que se incluyen poemas del libro El incendio del ser, premio Aquileo J. Echeverría, del año 2024
Edmundo Retana | poeta, teólogo y librero
1 de noviembre
El día que nací
el carretonero subía la cuesta
vendiendo frutas,
de la tierra
subía un olor
a hierbas recién cortadas,
el loco del pueblo
llevaba en sus ojos
los restos de un naufragio,
las mujeres
cantaban
sus dolores viejos
y bajaban la cuesta
con ramos de flores
para llevar a sus muertos.
De El incendio del ser, 2024
El duelo
Caminamos
la misma cantidad de pasos,
dándonos la espalda.
Al darnos vuelta
nos miramos,
sin dudarlo.
Nuestro duelo
guardó
todos los códigos de honor,
hasta caer
cada uno
mortalmente herido
en el otro.
De El incendio del ser
Convalecencia
La luz
me llega
débilmente,
una mano
que no amanece,
el palpitar contado
por segundos
de un frágil,
obstinado
corazón
y yo contando
los días
como pájaros
que se deshacen
contra los ventanales.
De El incendio del ser
Las razones de la lluvia
A mi hermana
la tristeza la rodea
como mala hierba,
crece en su pecho
devorándola,
nada puebla
sus jardines inmensos
y siente día y noche
que calan en sus huesos
solamente
las razones de la lluvia,
yo que soy simiente
de su silencio
le digo
que la vecindad del agua
no llegará a sus manos,
que octubre dejará las avenidas pronto
y una nueva claridad
la llenará de ramos,
pero mi hermana persiste
en su pecho
quiere que yo recoja algo
del camino
y se lo lleve,
algo que ella no sabe que es
pero que existe,
ambos sabemos que existe
y yo le prometo que se lo llevaré,
voy a buscarlo le digo
y salgo en ademán de hijo,
de padre que sabe y trae,
mi hermana me espera
pero en la ventana
una sombra la llama
en la madrugada de sus ojos
que ella confunde con los míos,
la tristeza
le habla en un idioma
que ambos conocemos,
pero no dice verdad le digo
porque te gustaba bailar
y esperabas a tu novio los domingos
como cualquier otra muchacha
en sus jardines inmensos,
entonces salgo
y vuelvo
una y otra vez,
hay algo que quizá nunca hallaremos
y que buscamos
en cada ramo de palabras,
como un sueño que no recordamos,
como un pozo
que riega
los más finos estambres de la noche.
De: Angeles perdidos
Se que no volverás
Se que no volverás,
me lo dice el viento
que no trae tu voz.
Me lo dice la distancia
desde donde miran tus ojos
lo que amamos juntos.
Me lo dice tu paso resuelto
hacia la gran ausencia.
Se nota en la mesa
que quedó dispuesta.
Tiñe las amapolas
que tocaste.
Se que no volverás,
amanso
la aceptación de tu partida.
De Angeles perdidos
Encuentro
A Jorge Arturo
Hay unas gradas
que ascienden a tu cielo,
al pie de ellas
saludo,
emocionado,
el rugir
de tus bestias,
tu abrazo
más grande
que la muerte.
De Angeles perdidos
La casa
La casa está en algún lugar de la memoria. La lluvia es el único lenguaje que la habita. Los que viven allí tienen siempre prisa por crecer y marcharse. Todos quisieran decir soñamos nuestras huellas en la playa. Soñamos el mar cuando aún era joven. Pero nada de eso puede decirse cuando la lluvia es el único lenguaje.
De Angeles perdidos

Edmundo Retana. (San José, 1956 es poeta, teólogo y librero. En su formación literaria fue determinante el magisterio y la amistad de muchos años con el novelista costarricense Joaquín Gutiérrez.
En el 2018, con un prólogo de Ana Istarú, la Editorial de la Universidad Estatal a Distancia, EUNED, publicó una antología de su obra titulada Como quien toca el silencio, que reunió 25 años de su trabajo poético.
Ha publicado los siguientes poemarios: Los Bailes íntimos, Editorial Oro Viejo Editores (1991), Las Sílabas de la tierra, Editorial El Quijote (1994), Pasajero de la lluvia Editorial Costa Rica (2006), Reino de las cosas perdidas, publicación de autor(2016), Las esquinas silentes, Oro Viejo Editores(2020). Los dos últimos libros fueron escritos gracias a Becas creativas otorgadas por el Ministerio de Cultura y Juventud de Costa Rica. En 2022 publicó Ángeles perdidos y en 2023 su ensayo Completar el corazón de Dios, ambos bajo el sello editorial Oro Viejo Editores.
Poemas suyos han sido incluidos en diversas antologías en Costa Rica, Nicaragua, México, Argentina y Rumania. En este último país participó en el 2015 en el Festival Mundial de Poesía Mihail Eminescu. Su libro Reino de las cosas perdidas fue traducido al rumano. Reseñas y artículos literarios de su autoría han sido publicados por el Semanario Universidad durante varios años.
