¿Qué está leyendo Fátima Villalta? (Un libro de Lucia Berlin)

Le preguntamos a la escritora nicaragüense, residente en México, Fátima Villalta, qué estaba leyendo, y nos regaló este texto alrededor de Manual para mujeres de la limpieza de Lucia Berlin

Fátima Villalta | Escritora nicaragüense

Cuando alguien me pregunta cuál es el tipo de literatura que prefiero, simplemente no sé qué responder. No hay un género al que me adscriba y, en general, soy una mala seguidora de mis escritores favoritos. Por ejemplo, las obras de Clarice Lispector y Roberto Bolaño son importantes en mi vida, aunque ambos autores no compartan estilos similares. Tampoco he leído sus obras completas, y hacerlo no es una prioridad en mi larga lista de libros pendientes.

A la obra de Lucia Berlin (1936-2004) me acerqué después de escuchar un pódcast llamado Grandes Infelices, un programa maravilloso que tiene como eje narrar la vida trágica de escritores. Hay algo de morbo en medio del concepto, es verdad; aunque también es innegable que la vida de Berlin es diferente a la de Immanuel Kant, que nunca salió de su pueblo. Lucia tuvo cuatro hijos, tres esposos; vivió en Chile, México y Estados Unidos. Fue alcohólica, se rehabilitó, trabajó como maestra de universidad, recepcionista, enfermera y mujer de la limpieza. Su obra comenzó a ganar reconocimiento después de su muerte, cuando se convirtió en un fenómeno editorial. Incluso, Pedro Almodóvar compró los derechos de algunos de sus cuentos para hacer una película que después no rodó.

Ese fue el contexto que conocí antes de enfrentarme a su obra, específicamente al Manual para mujeres de la limpieza, que reúne varios de sus mejores cuentos. Lucia tiene una agilidad narrativa sorprendente que, de forma inevitable, me recordó a Raymond Carver. Ambos tienen una habilidad que admiro: decir mucho en tan pocas palabras, ser precisos con las oraciones cortas, hacer que sus personajes hablen lo estrictamente necesario para que la magia suceda con lo que no está dicho. Escribiendo esto, me doy cuenta de que tengo una debilidad por los personajes cotidianos y sus historias. Uno de los primeros cuentos del libro titulado Lavandería Ángel narra el encuentro entre una mujer atareada con el trabajo y los hijos y un indígena apache en una vieja lavandería de Albuquerque, Nuevo México. Cada semana se sentaban uno junto al otro sin dirigirse la palabra, hasta que la frecuencia les permitió comenzar a intercambiar gestos de complicidad. El hombre, siempre alcoholizado, a veces no podía ingresar las monedas en la máquina, porque sus manos temblaban demasiado. El ojo de Lucia está alerta, pendiente de los pequeños detalles y las personas cotidianas, eso fue lo que me atrajo de sus historias. Además, hay una variedad enorme de escenarios. Colegios católicos en Chile y Nuevo México, historias en Nueva York, reencuentros familiares en la Ciudad de México, mujeres que juntan monedas para comprar una botella de vodka al amanecer, centros de rehabilitación, cuartos de hospital.

Un elemento que debo mencionar y que marca una enorme distancia entre Berlin y Carver es el protagonismo de sus personajes femeninos y las profundas relaciones que las mujeres tejen entre ellas. A diferencia de Raymond, cuyos protagonistas masculinos están siempre solos, las mujeres que aparecen en los cuentos de Berlin todo el tiempo están rodeadas de mujeres. Desde primas, hermanas, amigas, compañeras de trabajo, existe toda una constelación de mujeres que, sin hablar demasiado, se relacionan desde la empatía y el dolor. Esto sucede en Mijito, un cuento en el que una enfermera intenta ayudar a una mujer indígena que ha llegado desde México a Estados Unidos y debe enfrentarse a una lengua y una forma de ver el mundo que desconoce.

El cuento que da título a la colección tiene esta frase maravillosa: « Y las mujeres de la limpieza roban. No las cosas por las que tanto sufre la gente para la que trabajamos. Al final es lo superfluo lo que te tienta». Este fragmento resume muy bien el libro de Berlin. En él hay un canto colectivo de voces femeninas, historias de mujeres que se entrelazan. Su mirada de escritora es precisa sobre lo superfluo, e incluso lo doloroso, lo que parece no ser visto por nadie, y que ella dota de una enorme belleza.


Fatima Villalta
Fátima Villalta (Nicaragua, 1994). Ganadora del Certamen para la publicación de obras literarias del Centro Nicaragüense de Escritores, en 2011, con la novela Danzaré sobre su tumba. Es autora del libro de relatos Breve historia del fracaso (F&G Editores, 2024). Residente del International Writing Program de la Universidad de Iowa en 2022 y de Yaddo Corporation en 2024. Becaria del programa Jóvenes Creadores de la Secretaría de Cultura de México en 2024.

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