¿Sabías que Roque Dalton probablemente escribió la primera canción de protesta de El Salvador? El escritor Erick Tomasino nos ofrece una investigación en la que sigue los rastros de la canción «El machete encachimbado»
Erick Tomasino | Escritor
Son incontables los trabajos y homenajes dedicados a la vida y obra del escritor y revolucionario salvadoreño Roque Dalton. La poética, su faceta más conocida, ha inspirado la creación de varias canciones siendo el Poema de amor el tema más versionado hasta el día de hoy. Músicos de variados géneros, tiempos y latitudes han retomado alguno de sus textos para hacer su propia interpretación musical. Si bien la producción artística de Roque incluye novela, ensayo, historia, teoría política –además de la poesía–, existe una faceta menos conocida y poco explorada: la de compositor. Aunque puntual y algo forzada por las circunstancias, existe una canción cuya autoría se atribuye al propio Dalton, esta se titula «El Machete Encachimbado».
La historia se desarrolla en Moscú en 1957, en el marco del VI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes. Por aquellos días, como estudiante de ciencias jurídicas en la Universidad de El Salvador, un joven Roque Dalton, organizado en la Acción Estudiantil Universitaria (AEU) –influida por el Partido Comunista– y miembro de la redacción del periódico Opinión Estudiantil de la Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños (AGEUS), supo de la celebración en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviética (URSS) del VI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes “por la Paz y la Libertad”. La noticia le había llegado por medio de boletines de la Federación Mundial de la Juventud Democrática (FMJD) y de la Unión Internacional de Estudiantes (UIE).
Motivado por aquel evento, decide realizar el viaje junto a cuatro jóvenes comunistas en representación de los estudiantes salvadoreños. Con Roque viajaron Roberto Castellanos Calvo, José Domingo Mira, Enrique Ramírez y Tomás Guerra Rivas. En una crónica que escribiría a su regreso expresa: «Nuestro viaje se debió a dos impulsos sanísimos, el deseo de conocer la realidad existente en esos países prohibidos que están detrás de la cortina de hierro para unos, de flores para otros, y la necesidad de acudir a un llamado que trataba de reunir a las juventudes del mundo bajo las banderas de la paz y la amistad[1]».
En Moscú se encontraron con el nicaragüense Carlos Fonseca Amador, único delegado del hermano país centroamericano y que años más adelante fundaría el Frente Sandinista para la Liberación Nacional (FSLN). Sobre este encuentro Dalton escribiría tiempo después: «En Junio de 1957 conocí en Moscú a Carlos Fonseca Amador. Tenía entonces veintiún años de edad, estudiaba leyes y se hacía llamar Pablo Cacéres… Desde el principio hicimos muy buena amistad ya que a ambos nos atraían las discusiones políticas de tono y duración ilimitados, compartíamos el odio a la solemnidad y a la adustez, y creíamos en una Centroamérica unida a nivel popular. Él militaba ya en el Partido Comunista, yo era aún un estudiante católico “en busca de la verdad”, pero no hubo entre nosotros la menor diferencia de enfoque en lo que a Centroamérica se refería[2]».
Tras su participación en aquel festival, Carlos Fonseca escribe su libro Un nicaragüense en Moscú, donde señala: «El Sexto Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes por la Paz y la Amistad fue celebrado en Moscú en Julio-Agosto de 1957 para hacerlo coincidir con el 40º Aniversario de la Revolución de Octubre. Asistieron 35 mil jóvenes de más de 100 países –y agrega– para asistir no era necesario ser comunista[3]».
Durante el festival, las delegaciones participaron en diversas actividades incluidas las de índole deportiva y artística, que incluían intercambios de danza y canto. Sobre esto, Fonseca detalla: «había delegaciones que llevaban conjuntos artísticos que presentaban funciones en diversos teatros». Algunas de estas superaban la centena de representantes con preparación para estos intercambios; por otra parte, delegaciones más pequeñas, como la de El Salvador, se vieron sorprendidas ante la solicitud de realizar alguna representación cultural como fuera cantar algún tema representativo del país. Fue la falta de preparación y el desconocimiento de alguna canción tradicional o popular, lo que impulsó a Dalton a componer una canción cuyo eje tuviera como protagonista a la clase trabajadora.
No hay, sin embargo, registros escritos sobre esto. En 1958, Dalton redacta una crónica titulada “Al rededor del mundo”[4] que se publicó en 1959 en la revista literaria El Gallo Gris, fundada y dirigida por el poeta Oswaldo Escobar Velado, en ella relata sus vivencias, las peripecias y dificultades durante el viaje, sus impresiones al conocer una experiencia “real y concreta” de la construcción socialista y de cómo ello reafirmó su necesidad de una militancia práctica y no discursiva[5].
En ese documento, el autor no hace alusión a su improvisada composición. Es a través de testimonios indirectos como el del escritor Ricardo Castrorrivas, que conocemos de su autoría[6]. Castrorrivas lo narra así: «Para que la leyenda continúe, contaré según me contaron. En el referido festival moscovita le pidieron a los tres pelones que representaban a El Salvador, que cantaran algo propio de su patria y como ninguno se podía ni siquiera “El Carbonero”, Roquito –como él mismo gustaba llamarse– compuso al momento con todo y música autóctona su famoso Machete encachimbado[7]».
La letra de la canción dice:
«Soy un pobre campesino/ sin un rancho en que vivir/ sin tortilla y sin frijoles/ sólo hay dolor para mi./ Mi patrón me ha despedido/ me ha rompido el corazón/ me ha chupado hasta la sangre/ ¡que hijueputa es mi patrón!/ Pero tengo mi machete/ filoso como mi hambre/ con el cobraré las cuentas/ y eso no será muy tarde./ Que me toque la marimba/ un himno de redención/ que me ha amanecido Izalco/ muy dentro del corazón./ Que me toque la marimba/ un himno de redención/ que me ha amanecido el pueblo/ muy dentro del corazón…/ Que se afilen los machetes/ para la revolución.»

Es de esta manera que Roque Dalton compone una canción que, por el momento en el que surgió (1957) y por la temática que aborda, podría ser considerada la primera canción “protesta” en la historia de la música salvadoreña. Y también, aquel festival nos legó, al parecer, la única canción compuesta por el poeta, la cual transitó de forma clandestina entre los cantores populares de la época, hasta que llegó a ser grabada varios años después.
En cuanto al contenido de la canción, al decir que se trata de la primera canción protesta o manifestación de la canción popular en El Salvador, es necesario observar que en ella misma se supera una mera descripción de la situación del campesino sujeto y protagonista (un pobre campesino). Adoptando el marco de análisis propuesto por Almeida y Urbizagástegui (2002)[8] el proceso de creación de un encuadre de acción colectiva implica tres tareas principales: 1) Diagnóstico de un suceso o aspecto de la vida que resulta problemático (Soy un pobre campesino/sin un rancho en que vivir/sin tortilla y sin frijoles/ sólo hay dolor para mi…), 2) Pronóstico como propuesta de solución al problema diagnosticado (Pero tengo mi machete/ filoso como mi hambre/ con el cobraré las cuentas…)y 3) Motivación, que proporciona un llamado a la acción e impulso a la participación (Que me toque la marimba/ un canto de redención/ que se afilen los machetes/ para la revolución).
Comparada con otras canciones que se limitan a la tarea de diagnóstico (descripción de la situación/problema), con el Machete encachimbado Roque Dalton alude a las preocupaciones del sujeto trabajador y transforma la toma de conciencia en movilización política. Esto es coherente con su amplia obra literaria: denuncia, compromiso y claridad revolucionaria situada en una búsqueda estética con definición y acción política.
En cuanto a los registros grabados del tema, uno de ellos se aprecia en la película de 1980 Historias prohibidas de Pulgarcito, dirigida por Paul Leduc y producida por el Frente de Acción Popular Unificado (FAPU). Aunque he indagado sobre los créditos de esa interpretación, a la fecha no he encontrado datos al respecto. Otra versión es la adaptación e interpretación de José William Armijo quien la incluyó en su disco ¡Venceremos!, publicado en 1981 (reeditado en el álbum Chanson pour une utopie perdue). En los créditos del álbum aparece como una «canción tradicional salvadoreña»; aunque se grabó ese año, la canción ya venía siendo interpretada por Armijo desde la década del 70. Otro registro grabado es el del grupo Anastasio Aquino, que se puede escuchar en una interpretación en vivo grabada en Montreal, Quebec, en 1987. Esta canción era parte del repertorio de esta agrupación, fundada en 1980. Estos registros confirman la circulación de la canción en el entorno de la canción popular salvadoreña, aunque no resuelven la cuestión sobre su autoría.
Es llamativo que las pocas referencias sean del tipo de transmisión oral, a través de relatos indirectos, pues, junto con Castrorrivas quien cuenta «según me contaron», el también escritor Manlio Argueta sostiene la misma versión de la historia de la canción[9]. Al parecer no existe ni una sola referencia escrita ni por el propio Dalton ni en biografías o estudios sobre su obra, que permitan afirmar con certeza esta autoría. Pese a la falta de archivos escritos que constaten los relatos indirectos, por todo lo antes expresado, el «Machete encachimbado» sería la primera canción protesta de El Salvador, siempre que se acepte la validez del testimonio indirecto como base histórica o pistas para seguir indagando.
Santander, 22 de octubre de 2026.
[1] Dalton (1958) citado por Luis Alvarenga (2016). Roque Dalton, estética y revolución. Prólogo para el libro “Roque Dalton. Poesía escogida, Antología personal. Caracas: Biblioteca Ayacucho.
[2] Dalton (1970). Puño a Puño Fonseca y Dalton. Publicado en: Roque Dalton hace un llamado a la solidaridad por la vida y la libertad de Carlos Fonseca Amador. Revista Humanismo y Cambio Social, 2015.
[3] Fonseca Amador, Carlos. (1980). Un nicaragüense en Moscú. Managua: Centro de Publicaciones de la Secretaría Nacional de Propaganda y Educación Política del FSLN. Disponible: https://www.marxists.org/espanol//fonseca/un-nicaraguense-en-moscu.pdf
[4] Dalton, Roque. (1959). Al rededor del mundo [primera entrega], Gallo Gris. San Salvador, abril de 1959, año I, n.° 8, pp. 14-15, 19. Dalton, Roque. Al rededor del mundo [segunda entrega], Gallo Gris. San Salvador, noviembre de 1959, año I, n.° 13, pp. 24-30.
[5] A su regreso de aquella experiencia, Roque Dalton se afilia al Partido Comunista de El Salvador. “No bastaba ser un marxista individual para ser revolucionario: había que comprometerse organizadamente, ingresar al Partido” reflexiona. También escribió un poemario titulado “Vengo desde la URSS amaneciendo” al parecer publicado por la editorial Puño y Letra del también poeta Oswaldo Escobar Velado
[6] Castrorivas, Ricardo. (2020). Machete encachimbado de Roque Dalton. Diario Digital Contrapunto. Disponible en: https://www.contrapunto.com.sv/machete-encachimbado-de-roque-dalton/
[7] Castrorrivas, Ricardo. (Op. Cit.).
[8] Almeida, Paul y Urbizagástegui, Rubén. (2002). La música popular en el movimiento de liberación nacional en El Salvador. En Taller. Revista de Sociedad y Cultura Política. Vol. 7, N° 19. Buenos Aires. Pp. 145-183.
[9] Según una publicación en facebook del músico Luis López Ayala, él escuchó la misma versión del origen de la canción de Manlio Argueta en una visita a Los Ángeles en 1980.

Erick Tomasino. (San Salvador, El Salvador, 1982). Escritor, educador popular, investigador social y psicólogo graduado de la Universidad de El Salvador (UES). Ha escrito poesía, relato y ensayo. En los últimos años se ha interesado por investigar y documentar sobre la música popular producida durante el conflicto armado salvadoreño. Algunos de sus trabajos están publicados en su canal de Youtube.
