Que alguien libere a estos pájaros

Elizabeth Neira nos comparte, en exclusiva para El Escarabajo, poemas varios de sus diferentes libros

Elizabeth Neira | Periodista, escritora, artista de performances y activista feminista



Que alguien libere a estos pájaros

Que alguien libere a estos pájaros encerrados en mi pecho
Que alguien los libere
Que alguien hago algo

Que alguien libere a estos pájaros que chocan por dentro en mi cabeza
Que alguien libere los pájaros atados a mis pies
Que alguien los libere
Que alguien haga algo

¡Que alguien libere a estos pobres pájaros!
Dibujados en el papel mural
Que alguien los libere
Que alguien libere los pájaros que picotean mi sexo
Que alguien libere a los pobres miserables pájaros de todos los corrales
de todos los platos
de todos los comensales
de las paredes de todos los dormitorios
del centro cóncavo de todos los jarrones

Que alguien los libere
Que alguien libere a estos pájaros
que imagino negros, tristes, desesperados, hambrientos
porque están atrapados

Yo sé que al contacto con la luz del sol
se teñirán de colores
Volverán a cantar sus cantos
iluminados
Estos pobres tristes pájaros


Hago el amor conmigo misma

Hago el amor conmigo misma
una y otra vez
No puedo parar

Por mi mente se suceden las imágenes
El cunnilingus del último hombre que me amo
y al que deje de amar hace mucho tiempo
Varias secuencias pornos
Sexo con tipos de espaldas fuertes,
chicas de tetas suculentas
sexo grupal

Mi cabeza viaja rápido
mi cuerpo también
Fantaseo con una bella heroína japonesa
que tiene un gran dildo negro
Abrochado a su pubis

La heroína de manga japonés
me penetra sin piedad
y sin caída de erección
hasta hacerme acabar

Y me corro, liberando una gran cantidad de mucosa y energía
I N Ú T I L

En la mesita de noche, al lado de los libros,
dentro de un estuche con flores, guardo el vibrador.
No es grande, ni tiene muchos artilugios,
Las velocidades no funcionan,
pero anatómicamente es el que mejor se ajusta a mi punto G
Dentro del estuche con flores hay también condones y dos tipos de lubricantes.

Y es que
Son largas las sesiones conmigo misma
Las ventanas cerradas, las cortinas abajo.
Me cercioro de que no haya nadie cerca para poder gritar.

Hago el amor conmigo misma varias veces al día
Una y otra vez
No puedo parar
Pienso que desde cierto punto de vista
he llegado a convertirme en una maquina “casi perfecta”.
Perfecta en su autonomía y funcionalidad
Mayor beneficio
menor costo.

A veces lloro
y los espasmos se confunden
y ya no sé si estoy triste o ebria de amor
conmigo misma.

Hago el amor conmigo misma
Varias veces al día
Una y otra vez
No puedo parar


Militante ejemplar

“La burguesía es la clase
antipoética por excelencia»

Hegel

Nosotras
bellas sirenas aullando en la noche fresca
de nuestra juventud de oro
tetas como la leche y mirada al borde del desmayo
Amantes perfectas de kermesse de colegio de monja
Sólo besos
vigilados por las palmeras y la mirada de los papis
Los manoseos vendrán después
Pero entonces
parecíamos confites recién hechos por la abuela
humeando olores dulces en bandeja de plata
el baile era nuestro
y una horda de príncipes babosos
mosqueaban alrededor

El noviazgo largo como la mejor de las latas
luego campanitas nupciales en nuestra ventana
tañidas por los papis
nosotras
ahora depiladas encremadas con menjunjes carísimos
y el sexo encintado igual que el bizcocho de novios
y tantos regalos
al fin el refrigerador de cien puertas
la vida en rosa catálogo
y nosotras
ahora rubias
prolijamente corregidas
militantes ejemplares del proyecto mayor

Pero
¿En qué momento nos convertimos en estos animales estragados?
que caminan a empellones por las calles
premunidas de bolsas como cañones por los flancos
feroces, económicas, gastronómicas
cosméticas, maternas, carcelarias

¿Cómo llegamos a convertirnos en esta especie de reptiles horribles, que castran a sus machos y devoran a sus crías?

Desde algunos años
el olor a fracaso se perpetúa en las paredes color pastel de la casa
en cada hebra de las cortinas
en el tapiz de las sillas
como un guiso mal hecho
El fracaso
partiendo las biografías
para su mejor embalaje
lo mismo que las sandías
condenadas por su exuberancia
a vivir cuadradas en las bodegas de los barcos japoneses

Como una carpa de circo
nos derrumbamos con muy poca dignidad y con mucho estruendo

Entonces vamos al carnicero y le pagamos una tonelada de dinero para que nos faene
Un corte por aquí, otro para allá
Y luego hablamos de eso o de cualquier otra cosa
porque desde hace tiempo
no hacemos más que sonar
Nuestras lenguas sufren
constantes espasmos y convulsiones
no se pueden estar quietas
Sonamos fuerte
como antes nuestros catres
Vibramos el día entero
juntando vocales y consonantes
Agotado el espectro de sonidos humanos croamos, balamos, ladramos, piamos, gruñimos y compramos
Por sobre todo compramos
Compramos como condenadas a muerte
También comemos y algunas todavía vomitan después

Pero, sobre todo
vigilamos, controlamos, nos entrometemos, nos infiltramos, asfixiamos finamente
con manos impecables de manicure


La perfecta libertad

El precio de la libertad
es ser extranjera siempre.
Un ave de paso,
una persona extraña,
un animal que nadie domará,
y que nunca podrá permanecer
por mucho tiempo
en alguna zona segura,
porque la seguridad no le importa.

El precio de la libertad, la verdadera,
la perfecta libertad
es un abismo negro
lustroso, atrayente, magnético y dinámico,
que no da miedo
sino una insistente fascinación.



Futuro perfecto

(Proyecto para la expulsión definitiva de los artistas de la República de Chile)

El poeta:

El poeta,
el hijo idiota de la familia,
aparece cada cierto tiempo
siempre derrotado, siempre pobre,
con su ridículo orgullo a cuestas
como si fuera un tesoro
ese lastre.

El poeta nunca produjo
bienes ni servicios,
nunca fue un buen cliente
para ninguna casa comercial
ni para ningún banco.

Posee un dudoso carisma
del cual abusa
la mayor parte del tiempo.
Con los años no puede evitar repetirse,
así como no puede evitar ser expulsado
cada vez con mayor frecuencia
de bares y oficinas.

Es impertinente y airado,
sin embargo, goza aun
e inexplicablemente
de cierta popularidad entre los adolescentes.

Tiene problemas de salud,
problemas legales,
problemas familiares
y problemas financieros,
además de los consabidos
problemas existenciales,
naturalmente.

Y sin embargo ríe
con facilidad.

Como todos los de su clase
es astuto y anárquico,
infantil, egoísta y traumado;
poli adicto, solitario;
padece mal aliento y caries,
además de una cojera
cada más visible.

Si es mujer,
si se trata de una poeta,
todo lo anterior se agudiza.
Las poetas hembras, serán, además
extremadamente violentas y libidinosas,
hiperactivas en su juventud,
amargas y melancólicas después.
Más que a los varones a las poetas mujeres
la vejez no les sienta nada bien,
suelen llegar a ella empobrecidas
alcoholizadas, feas, dementes y solas,
con escaso o ningún reconocimiento,
lo que las convierte en potenciales enemigas de todo y de todos.

Por suerte, estudios recientes
afirman que en general los poetas
no importa el género ni el origen,
debido a esa incapacidad crónica que tienen
para sobrevivir
en un mundo cada vez más tecnológico, eficiente y competitivo,
están condenados a desaparecer
por siempre de la faz de la tierra.
En un tiempo futuro
perfecto.

Poéticas de la exclusión
Antipostales del Chile reciente

El baile de la exclusión

En este país
Los chilenos excluyen a los mapuches
Y los mapuches excluyen a los chilenos con toda la razón del mundo

Los ricos excluyen a los pobres
Y los pobres excluyen a los un poco menos pobres
Los escritores hombres excluyen a las escritoras mujeres
Las escritoras mujeres se excluyen entre sí.

Los inteligentes excluyen a los mediocres
Y los mediocres excluyen a los inteligentes
Las moderadas excluyen a las intensas
Y las muy intensas están acostumbradas a autoexcluirse solitas.
Las flacas excluyen a las gordas
Y las gordas excluyen a las flacas

A las demasiado lindas también hay que excluirlas.

Los punkis excluyen a los hippies y los hippies excluyen a los metaleros
Los metaleros excluyen a los que escuchan reguetón
Y los que escuchan reguetón siempre se imponen.
Los cocainómanos excluyen a los volados
Y los volados ni se enteran porque están muy volados

Los veganos excluyen a los omnívoros
Los omnívoros excluyen a los animalistas.
Y los animalistas excluyen a los antropocentrados.

Los jóvenes excluyen a los viejos y a los niños
Los viejos en verdad a nadie importan y son los excluidos por excelencia.

La sociedad capacitista excluye a las personas con diversidad funcional.
El sistema de salud excluye a los enfermos
Los del puerto excluyen a los de la capital
Y los de la capital se pasan por la raja todo
Los del centro excluyen a la periferia
Y los de la periferia se las arreglan de lo más bien sin los del centro.
Los de la costa se ríen de los del interior
Los del interior de cuidan de los de la costa.
Los de las islas excluyen a los del continente
Y los del continente igual no más viajan a las islas.
Todos odian a los de la capital.

Los de colegio particular menosprecian a los de liceo técnico industrial
Las universidades dictan posgrados en exclusión
Los profesionales repudian a los obreros
Los comunistas excluyen a los anarquistas por anarquistas
Y los anarquistas pasan de los comunistas por comunistas

Las feministas excluyen por doquier
Las abolicionistas excluyen a las putas
Las putas excluyen a las no tan putas.
Las terf excluyen a las trans
Trans, homosexuales y lesbianas excluyen a los heterocis
Los heterocis, por su parte han excluido a todos los anteriores históricamente.

Entre funadas también se excluyen

Las madres excluyen a las no madres
Y a las no madres les tiene sin cuidado.

Los volados excluyen a los borrachos y los borrachos excluyen a los abstemios
A los abstemios los excluyen de todas las fiestas.
Los migrantes son excluidos porque si y porque no

Todos creen que su ombligo es lo mejor del mundo
Nadie soporta su imagen en el espejo roto.

Elizabeth Neira. (Santiago, Chile, 1973). Periodista, escritora, artista de performances y activista feminista. Desde el año 2003 ha desarrollado un trabajo multidisciplinario donde fusiona la literatura, el arte de acción, el activismo, la música, el cine y la producción de arte independiente. Con esta propuesta ha participado en numerosos festivales en Chile y el extranjero. Su literatura ha sido publicada en revistas y antologías de habla hispana.
Entre otros, ha publicado los poemarios “Abyecta”, Al Margen Editores 2003 Santiago de Chile; Editorial Proyecto Literal, 2006 México DF. “La Flor” Vil Ediciones 2014 Buenos Aires Argentina, “Pop Life Fragmentos Fascinantes de Vidas de Mierda” Editorial Baile del Sol 2012 Islas Canarias España. “Ideología”, Poesía Seleccionada Editorial Fundación El Perro y la Rana 2016 Caracas Venezuela; “Hocicona”, Editorial Desbordes 2018 Santiago de Chile. “Hago el amor conmigo misma”, Poesía Seleccionada Amukan Editorial Itinerante 2020 Chiguayante Chile; “Querida Perra” Tica Cartonera 2021 San José Costa Rica. “En el vertedero de la historia” Dogma Ediciones 2025, Ciudad de México.
Su trabajo interdisciplinario ha sido investigado en estudios académicos publicados dentro y fuera de Chile. Ha realizado talleres de poesía y de arte de acción en varios países de América Latina. Desde el 2015 encabeza el proyecto feminista comunitario Casa Acción en la ciudad de Valparaiso.

www.elineira.com
contacto: elizabeth.neira@gmail.com, poesiaccion@gmail.com

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