A partir del encuentro con un libro en Turrialba, el escritor costarricense Memo Acuña reflexiona sobre el atentado del 30 de mayo de 1984, conocido como La Penca
Memo Acuña | Escritor y sociólogo costarricense
Llegar a Turrialba se está convirtiendo para mí en una especie de zona de recarga. Así, como el nombre del proyecto de comunicación cultural que desarrollo desde hace seis años en redes sociales.
Confieso que me atrae la fuerza literaria del lugar y desde luego el magnetismo propio de un volcán que domina el entorno.
Para mí todo es energía.
El fin de semana pasado llegué de nuevo a esta hermosa ciudad con la convicción de reparar y seguir. Lo hice. Y me encontré en esa tarea de búsqueda con una pequeña feria organizada en el Parque Central. Específicamente una Feria del Libro.
No había mucho que recorrer pues es una apuesta inicial que estoy seguro florecerá y crecerá con los años. Sin embargo, una mesa en la que había un libro de pasta dura llamó mi atención. Una mujer al otro lado me explicó entonces: “es mi esposo. Y este es el pantalón que llevaba puesto el día del atentado”, me dijo.
Fijo mi mirada en la portada del libro cuya composición es absolutamente conmovedora: el título en letras rojas “Solo a mi mamá. Crónica de una tragedia” el nombre del autor: José Rodolfo Ibarra y una imagen suya que luego sabría, corresponderia a una fotografía realizada por un corresponsal de la Zona Norte, Benigno Quesada.
El género de la crónica se ha vuelto para mí un asunto de cabecera en los últimos meses. Me parece extraordinario su alcance y ese tejido orgánico entre el periodismo y la literatura. Ahora me dispongo a aflojar la mano y el lápiz para seguir escribiendo algunas memorias sobre mi trabajo en la academia y el arte centroamericano.
Volviendo a la mesa del libro, en ese instante el autor no estaba y eso me permitió ojear por unos segundos el libro y su interior. Es un conmovedor relato escrito en primera persona sobre los acontecimientos que marcaron el primer y único atentado perpetrado en el mundo en una conferencia de prensa.
El saldo: cuatro personas fallecidas en el sitio conocido como La Penca, hasta donde había convocado el famoso Comandante Cero, nicaragüense enrolado con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) durante los años setenta y parte de los ochenta, cuando firmó su disidencia.
Luego se sabría que el atentado había sido preparado intelectualmente por Tomás Borge, miembro de la cúpula sandinista y Lenin Cerna, Jefe de Seguridad del Estado de Nicaragua y ejecutado por encargo por un mercenario argentino llamado Roberto Vital Gaguine, ocultado bajo la falsa identidad de un supuesto periodista Danés (Peer Anker Hansen).
El 30 de mayo de 1984 se produjo la tragedia. Y este periodista costarricense la vivió,literalmente, en carne propia. Lo observo caminar hacia la mesa y le digo que quiero comprar su libro. Me da las gracias, me firma como corresponde y nos tomamos una fotografía. Le digo que siempre admiré su trabajo. Se lo digo al hombre que aún hoy, 42 años después del hecho, guarda en su memoria detalles de los que no ha podido liberarse. En su memoria y en su cuerpo.
Los Crímenes de Lesa Humanidad no preescriben judicialmente. Por eso las personas sobrevivientes y los familiares de las víctimas mortales de este hecho continúan luchando por resarcir el daño moral, emocional y económico producido.
Ibarra (como coloquialmente le llaman en el entorno periodístico local) finaliza su trabajo con la referencia a la sordera que en general experimentaron aquellos que continuaron viviendo.
Sin embargo, el no escuchar bien no es suficiente para que se les queden grabadas las palabras de Bertold Brecht cuando dice: “ hay quienes luchan toda una vida: esos son los imprescindibles”.

Guillermo Acuña González (Costa Rica, 1969).
Sociólogo con una especialidad en comunicación social. Doctor en Ciencias Sociales Docente universitario, investigador social en temas migratorios internacionales por más de 25 años.
Fue actor en los grupos de Teatro GRUTEACAS (Grupo de teatro Castella) y GIRASOL (Grupo de teatro de la Universidad de Costa Rica).
En poesía cuenta con 10 títulos publicados en Costa Rica, España, Guatemala, El Salvador y Honduras. En cuento publicó "Por vivir en quinto patio", con Editorial Perro Azul (Costa Rica) y Volver a VOSTOK (Guatemala) y en Ensayo, la obra ganadora del Premio Nacional de literatura en Costa Rica en dicha categoría con “Déjennos pasar. Migraciones y trashumancias en la región centroamericana”, publicada por Editorial Amargord, España. En 2024 publicó con la misma editorial el ensayo basado sobre su tesis doctoral El Cuerpo Migrante. La invención del cuerpo migrante en Costa Rica. Poder y Respuestas en un Sistema de Gubernamentalidad Migratoria (1862-2020). Ha aparecido en Antologías de poesía en Alemania, España, México, Guatemala, Estados Unidos, Argentina y Costa Rica. Su obra poética ha sido traducida al árabe, italiano, inglés y portugués.
Ha sido invitado a participar en Festivales Internacionales de Poesía en Colombia, Venezuela, Ecuador, Argentina, EL Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua y México. Su obra poética ha sido traducida al árabe, italiano, inglés y portugués. Ha sido Jurado de premios nacionales e internacionales en investigación cultural, arte, educación y géneros literarios como la poesía y el cuento. Ha organizado eventos literarios relacionados con la migración, tales como encuentros, lecturas y talleres, a nivel nacional y regional centroamericano. Es miembro coordinador nacional del Capítulo Costa Rica del Movimiento Poético Mundial (MPM). Desde 2018 desarrolla un trabajo de sensibilización sobre el tema migratorio utilizando el arte como herramienta. Conduce un espacio de comunicación virtual sobre arte llamado “zona de recarga” que puede ser consultado en sus redes sociales.
