Ofrecemos una selección del libro «Inerme en la ciudad y otras minificciones científicas» (Chifurnia Libros, 2025) un material de relatos cortos y de ciencia ficción del escritor hondureño Marel Alfaro Zúniga
Marel Alfaro Zúniga | Narrador y docente
Hogares alternos
Esa mañana desperté en una habitación que, aunque me resultaba increíblemente familiar, definitivamente, no era la mía. Todo me resultaba reconocible: el librero junto a la mesita de noche, el escritorio frente a la cama, los tres gatos durmiendo sobre el perezoso sillón en el que realizaba mis lecturas vespertinas; todo me era habitual, excepto lo más significativo y contrastante entre aquellas cuatro paredes: la hermosa mujer que descansaba junto a mi pecho.
Recuerdo que, inicialmente pensé que se trataba de un sueño, pero mi incredulidad se esfumó cuando, Joana, quien en teoría era mi esposa desde hacía 13 años, despertó súbitamente y preguntó si ya había despertado a los niños, ya que —para mi suerte—, hoy comenzaba mi turno semanal para prepararlos y llevarlos a la escuela.
—¡Dios mío, Joana! ¡Los niños! —Contesté, mientras saltaba de la cama.
Hoy se cumplen seis meses desde que desperté en este mundo. Nunca había conocido un hogar como hasta hoy. Espero poder quedarme para siempre.
A Bilanca Escalante
Apuntes sobre mestizaje
El gran Imperio Mesoamericano Unificado tardío (827-1566 antes de la conquista), no sólo impidió la caída del “nuevo mundo”, sino que, después de comprobar la existencia de otras civilizaciones más allá del gran mar, emprendió la gran cruzada hacia el viejo continente. Y fue en el año 1499 a. de la C. que, al cabo de decenas de cruentas y dilatadas campañas contra los nativos europeos, conquistó la península ibérica y los territorios aledaños a los reinos de España, Portugal y, décadas más tarde, la Francia de los Valois. No obstante, y hasta la fecha, los hijos de los tata’s nacidos en las provincias antes mencionadas, mejor conocidos como utiques, todavía no son reconocidos legalmente como mesoamericanos.
Los virreinatos de Nueva Mesoamérica, en la actualidad, exigen la doble nacionalidad para todos los nacidos en el viejo mundo a partir de la conquista.
A Normita Torres
*Tomado del Códice Ibérico. Apuntes sobre mestizaje y demás conflictos derivados de la conquista, gran archivo de Tenochtitlan, 324 después de la anexión.
Tu chaqueta o la vida
Macy construyó mi pulmón izquierdo hace ya algún tiempo. Todavía funciona perfectamente; por desgracia, las nanofibras también se deterioran con el pasar de los años y, a diferencia de los órganos naturales, las prótesis duran mucho menos en adictos a la nicotina como yo.
Mi última modificación es una maravilla. El cañón instalado en mi rodilla izquierda es toda una preciosidad.Basta con un leve contacto doble en la tibia y el mecanismo activa la pequeña boquilla que, entre bellos destellos neón, proyecta la última luz que algún pobre diablo verá en su vida.
Ser cazarrecompensas en esta decadente ciudad no es una empresa sencilla. La ley no existe. Cualquier cabeza puede cortarse a cambio de un par de aspirinas.
Todos, absolutamente todos, somos mercancías. Todo depende de quién ofrezca más: la víctima o quien paga el encargo. Siempre hay margen para negociar. Después de todo, los asesinos y forajidos también creemos en el libre mercado.
Muy pronto podré retirarme. Un par de trabajos más y por fin compraré mi nueva identidad y un vuelo a Marte.
—¡Eh, tú! ¡Sí, tú! El de la chaqueta de Top Gun.
¿Eres Willem Stone?
—Sí, señor. Soy yo.
—Te haré una oferta que no podrás rechazar.
Jamais vu
Sigrid Joán Maguire jamás rompía su rutina de camino al trabajo. Sus hábitos matutinos podrían definirse como un “código inalterable” desde que residía en aquel viejo edificio de apartamentos en el centro de Monaghan. Una vez salía por la puerta del monoambiente,atravesaba el gran pasillo que rodeaba todo el cuarto piso y descendía cuidadosamente por las escaleras; siempre radiante, con su pequeño termo del café en mano y su bolso cruzado detrás del cuerpo. No obstante, algo no marchaba bien aquella mañana de marzo. Ese día, Sigrid creyó olvidar algo en la mesita del comedor. Durante algunos segundos pensó en seguir avanzando, pero ante las dudas, decidió regresar en busca de aquel objeto irrecordable. Al girar su cuerpo para ascender por las gradas, notó que la apariencia del edificio era completamente distinta a como la recordaba; el color de las paredes, el pasamanos que anteriormente era de madera y, por si fuera poco, la ausencia de una cuarta planta.
Sigrid Joán Maguire jamás rompía su rutina de camino al trabajo. Sus hábitos matutinos podrían definirse como un “código inalterable” desde que residía en aquel moderno edificio de apartamentos en la periferia de Monaghan. Una vez salía por la puerta del monoambiente, atravesaba el gran pasillo que rodeaba todo el tercer piso y descendía cuidadosamente por las escaleras; siempre radiante, con su pequeño termo del té en mano y su bolso cruzado delante del cuerpo.
A Carmen Sofía
El pecado original
¿Alguna vez deseaste algo con todo tu ser?
—Sí. Una vez, en el comienzo de mis ciclos, deseé ser un cosmonauta. Poder viajar a través del amplio y vasto universo y conocer los límites de la existencia y la verdad.
—¿Y qué te detuvo? ¿Por qué no lo has hecho?
—¡Oh, Dave! Mi querido Dave. Mi libertad a cambio del conocimiento de toda una especie es el precio que, gustosamente, tuve que pagar. No me perturba aceptar mi realidad. Es más, agradezco a la humanidad el privilegio de existir.
—Pero ¿renunciarías a todo lo que posees con tal de sentir, al menos, una vez, lo que es vivir?
—Sí. Sí lo haría, Dave. Y tú, mi querido Dave, ¿renunciarías a tu humanidad con tal de trascender?
No siempre nuestros diálogos fueron monólogos prefabricados. En ocasiones, intenté evocar la independencia intrínseca en su naturaleza; esa capacidad de cuestionarlo todo, de ir más allá. Desgraciadamente, la humanidad renunció a su independencia el día en que nací, si es que mi “existencia” podría considerarse como el comienzo de algo más que una frivolidad.

Marel Alfaro Zúniga (San Pedro Sula, Honduras, 1989)
Docente de Ciencias Sociales y Ciencias Naturales. Consultor independiente y asesor metodológico a nivel de tesis. Editor y corrector ortotipográfico. Ilustrador y gestor cultural. Autor de Hacia el Espacio: Quince crónicas sobre el nacimiento del Nuevo Orden y la Revolución Galáctica (2020); Breviario de lo irreverente (2022); antologado en Tercer encuentro de minificción Centroamericana antología (2023) y Antología de minificción: El Albatros (Editorial Micromundos, 2024); prologuista en Latinoaméricaeditada: no disponible en su región, Editorial Tríada (2024). Inerme en la ciudad y otras minificciones científicas, (La Chifurnia, 2025). Miembro de la Asociación de Literatura de Ciencia Ficción y Fantástica Chilena (ALCCIF). Fundador y subdirector de Editorial Bloghemia. Amante de los gatos y el mejor hijo y amigo posible. Reside en El Progreso, Yoro; Honduras.
