Arriesgaré mi temporalidad

De su libro Exhausto en la cruz, algunos poemas de Najwan Darwish en versión de Frances Simán

Najwan Darwish | Poeta palestino

Variación sobre dos versos de Rabia al-Adawiyya

Te amo con dos amores: un amor apasionado
y el otro, el digno de ti.

Rabia al-Adawiyya

Te amo con treinta amores,
no porque eres digna
sino porque el primer amor engañó al segundo
y el segundo ayudó al tercero, al que el cuarto engañó a su vez.
Y, entre el cuarto y el trigésimo,
te perdí sin cesar: treinta veces
te perdí, treinta veces
te encontré de nuevo,
no porque seas digna
sino porque el primer amor
llevó al último al mal camino
treinta veces.
No por ti,
sino porque «treinta»
es un sendero que sólo puede conducir al amor.

Un asunto personal

Nos derrumbamos por nuestra propia voluntad,
no se necesitan terremotos o inundaciones,
ni siquiera un bombardeo.
Desde el comienzo,
venimos aquí a derrumbarnos.
No somos mejores
que los antiguos castillos.
Venimos aquí a derrumbarnos,
y eso es exactamente lo que hicimos.
Es un asunto personal,
no se necesita ningún coro,
ni historiadores,
ni mujeres contratadas para llorarnos.

Lamentar una montaña

Un hombre cuya sustancia es la temporalidad
no puede lamentar una montaña,
pero me arriesgaré
y escribiré una elegía para ti.
Arriesgaré mi temporalidad,
arriesgaré el hecho de que resistirás
mientras mis palabras se desmoronan y decaen.
No tengo trucos bajo la manga,
esta locura es común entre mi gente.
Nos llevaron con un soplo al exilio,
pero todavía pensamos que somos montañas:
montañas inmóviles por el viento.

En cuanto a éstas

En cuanto a éstas, son nimiedades:
lamentaciones,
y transeúntes que ven
a transeúntes.
Y está bien
admitirlo ahora:
todo fue en vano
todo fue
sin ganancia
sin pago.

La noche está satisfecha con su visión sesgada,
el día es un hombre ciego que lanza profecías.

Siempre lo supe

Me desperté y ella no estaba.
Ladrones vinieron mientras yo dormía y se la llevaron.
Lo sabía,
siempre lo supe.
Yo esperaba la llegada de ese día
en los giros de las pesadillas.
No hay motivo de alarma,
se la robaron
y siempre supe que sucedería.

Pero ¿qué haré ahora
con su cielo azul,
con su mar y sus montañas?
¿Qué debo hacer conmigo mismo,
y con todo lo que dejaron atrás los ladrones?

[1] Rabia al-Adawiyya, también conocida como Rabia de Basora, fue una poeta y san ta sufí del siglo viii. Su nombre, Rabia, significa en árabe literalmente «la cuarta», porque era la cuarta hija de su familia. [N. de la T.]


Najwan Darwish (Palestina, 1978): Posee una de las voces poéticas árabes más destacadas del momento. Desde que publicara su primer poemario en el año 2000, su obra ha sido aclamada en todo el mundo árabe y más allá como una expresión singular de la lucha palestina. Ha publicado nueve poemarios, ha sido traducido a más de veinte idiomas y galardonado con varios premios internacionales. La traducción al inglés de este mismo poemario, Exhausted on the Cross, ha sido premiada con The Sarah Maguire Prize (Reino Unido, 2022) y finalista del PEN Award for Poetry in Translation, del Derek Walcott Prize for Poetry y del National Translation Award (Estados Unidos, 2022).

La traducción es de Frances Simán.

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