La poeta argentina Marinés Scelta nos presenta poemas de su libro «Asi ha de ser la ausencia», con el que obtuvo mención de honor en el Premio Internacional Ana María Iza de Ecuador
Marinés Scelta | Poeta argentina
Por la noche la casa resguarda
el único color sobre la estepa
afuera hay otro mundo
y allí no somos más que los recién llegados
en el vuelo de las lechuzas
la helada comienza a caer invisible
sobre lo que queda de calor en los objetos
la felicidad supo tener siempre
esas formas olvidadas en el aire
lo que se vuelve tan sereno que asfixia
quien no tiene cuidado puede apagarse
extinto en el último chirrido de los animales
como quien resbala desde el borde
lo que todavía
puede ser algún contorno
nos abrimos paso apenas con lo que pudimos
por entre lo espeso de la tristeza
cañaverales al costado del zanjón
que antes supo regar
atrás han quedado las langostas
entre las espinas de los retortuños
su crujir el de una pérdida
algo a punto de rasgarse sin más
así es como se hace un paisaje en el invierno
pensamos
ese ritmo de lo que apenas escuchamos uno del otro
cuando calla al fin lo que dejamos a la suerte del frío
la esperanza tiene el tamaño de un pichón.
*
Las mujeres trenzaron mi enfermedad
y me la ofrecieron en el sacrificio del pelo
algunas vinieron de tan lejos para acurrucarme
el terror en una ceremonia
pies desnudos sobre las brasas de la noche
yo bailé cobijada por la costumbre de la pérdida
un manto que habíamos tejido con vos
sin saberlo
con la demora y otros años
esas mujeres traían la marca del desvelo
sobre sus caras
envejecidas por el cuidado de los felinos
a punto siempre de dejar el hogar
y volver a lo salvaje
me senté a esperar el transcurso
de seis meses
llevé sus pulseras
sus nombres como el número
de un paciente de hospital
frente al agobio nada pudo
ni las velas ni la parafernalia de su oración
fue una tarde nublada para cada día
y es cierto
no hay derrumbe que no vaya a ocurrir
si su nombre antes no ha sido pronunciado
bautizamos juntas
a ese cuerpo para que
si hubiera de crecer
lo hiciera con la certeza de mi deseo
lo tomamos con delicadeza
para que no despertara
arropado solo con las melodías
que trae lo que tiene que suceder
a veces vuelvo a mirarnos allí
con la inquietud de los finales
esas mujeres dicen mis palabras ahora
y guían mis pasos hacia donde no quiero ir.
*
La radiografía del abismo
fue dejar malherido en la puerta de calle
lo que habíamos sido
un cachorro abandonado
a la suerte de los temporales
cierre con fuerza la mano, me pidieron
después fue traspasar con la aguja
hasta tocar fondo
la piel desde entonces tricolor
en la clavícula de la tristeza
la suciedad en los azulejos
como un camino
para llevarnos tierra adentro
a donde sabemos
no se puede volver
tomamos juntos el sobre
que depositó la suerte debajo de la puerta
y lo abrimos sin preguntar
el papel cortó y vimos la sangre
en la yema de los dedos
peces que saltaron de mi mano
hacia la tuya
para mostrarnos
lo profundo de ese río.
*
La impaciencia golpeó como una duda
y fue aguacero
tal vez algo de suerte
vacilamos y el enjambre del miedo
sonó cada vez con más violencia
déjenme la espera
dijiste recostado en la última cama
en la que ibas a descansar
y no entendí en esa plegaria que se ahogaba
por qué necesitabas tanto ese calor
ahora una astilla duele cuando piso
no es el hueso
descarnado de la ausencia, no
yo vi la fractura cuando el amor
nos grabó su frío en esa penumbra
nadie ileso luego de ese fuego
si ya no somos
o no estamos
arrimate a vernos
cómo parece olas
lo que antes fue remanso
fuiste el grito de quien tiene hambre
y fue abandono
como su fuerza
y su lenguaje despiadado.
*
Estoy sentada frente a la máquina de coser
y la abuela hilvana las costuras de algo
que en otro tiempo fue suerte
estiramos su largo
y metemos debajo la desprolijidad
para que no deshilache
ordenamos en los armarios las cajas
con la ropa de otra temporada
cerramos las cortinas ahora
se hace la hora del descanso
¿pero qué corte resulta indispensable
para afilar esta tijera?
en su hoja brilla mi mano abierta
dispuesta a sangrar

Marinés Scelta nació en Mendoza, Argentina, en 1984. Es profesora de Lengua y Literatura y tallerista. Forma parte del colectivo literario y feminista “Write like a girl”, cuyo objetivo es investigar y difundir la literatura hecha por mujeres y disidencias, y la creación colectiva. Publicó Saber lo que se pierde (Peces de Ciudad, Buenos Aires, 2016), Otros territorios posibles (elandamio ediciones, San Juan, Argentina, 2021), Así ha de ser la ausencia (El ángel editor, Quito, Ecuador, 2023 y Almadegoma ediciones, Jujuy, Argentina, 2026) y El oficio equivocado (Falta Envido ediciones, Tucumán, Argentina, 02024). Organiza el Encuentro de Poetas Cuyo-Pampa. Participa, además, en el programa radial Restos Diurnos (que se transmite por Radio UTN Córdoba, Argentina) con la columna “Los ritos”, sobre poesía contemporánea.
