En este taller mínimo, le pedimos a un especialista que arme un decálogo lúdico acerca de alguna de sus artes. El primero en aceptar la propuesta fue Maca (Gustavo Wojciechowski), el editor uruguayo de Yaugurú, que ha hecho del diseño editorial un arte y un magisterio, en el que pone a disposición de la edición las herramientas de sus otros oficios: el diseño gráfico, la poesía visual y tipográfica
Gustavo Wojciechowski (Maca) │Escritor y editor uruguayo
Sobre la edición
1.
Leer el libro. Leer el libro profundamente.
2.
No alcanza con saber de qué se trata o cual es la historia. La misma historia escrita por Pablo Neruda y por César Vallejo serán dos historias completamente distintas. Lo que hay que desentrañar es el cómo. Cuál es la estética
3.
Sólo aceptar proyectos que uno se pueda involucrar, que intuya que se va a enamorar de esos textos. Hacerlos propios. Nunca desde afuera, siempre desde adentro.
No aceptar proyectos sólo por el dinero. Uno puede cobrar 5, 10 o 1.000, pero finalmente se lo va a gastar. Si sólo obtuvimos dinero y el resultado no nos satisface, cada vez que lo veamos nos lo reprochará. En cambio, si estamos orgullosos de lo que hicimos, se nos dibujará una sonrisa en la cara cada vez que lo veamos.
4.
Para mí, cada libro es especial y, por tanto, lo debo tratar especialmente. Muchas colecciones se basan en unificar, que todos los libros sean iguales. Yo siento que no le puedo poner el mismo sombrero a Neruda que a Vallejo. Tienen distintas cabezas. Tengo que hacerle el sombrero a medida. Cada libro es único.
5.
No se pueden resolver los problemas o desafíos de diseño a prepo. Discrepancias, dudas, conflictos, etc. Si nos trancamos, lo ideal es tomarse una pausa. Un amigo, Marcos Larghero, decía “cuando me tranco saco a pasear al perro”. Y si es irreconciliable lo mejor es abortar lo antes posible.
El trayecto, así como el final del proceso tiene que tener a todos los involucrados conformes, alegres.
6.
Definir la materialidad del libro. Lograr que todo fluya, que se transforme en una sola cosa. Como esos pantalones que de tanto usarlos tienen la forma de nuestras piernas.
7.
Definir formato. Qué tamaño tendrá el libro. Si es pequeño ayuda a la intimidad, el lector debe acercarse al libro. En cambio, uno grande obliga al lector a estirar los brazos para sostener el libro.
Esto, obviamente, nos lo tiene que decir el texto.
Definir la caja de texto y por ende, los márgenes circundantes. Si necesitamos mucho aire o algo más ajustado o apretadito.
Hay que pensar el ritmo del libro. La secuencia de las páginas. Los espacios, los saltos o acentos, los descansos, etc. Establecer una especie de partitura, que definirá la banda sonora del recorrido. Si se pasan las páginas como un vals o como un rock and roll.
8.
Tipografía. Primero analizar las distintas naturalezas de texto. Títulos, subtítulos, llamadas, citas, acápites, notas, dedicatoria, etc. Elegir una tipografía (o una paleta tipográfica) que cubra todas esas necesidades.
Antes de definir una tipografía definir un estilo. No ir a la computadora a buscar sin tener una idea más o menos clara. Primero pensar qué quiero encontrar. Uno no define las vacaciones en el aeropuerto, antes tuvo que armar la valija con la ropa adecuada para ir a la playa o a esquiar. Si necesitamos algo clásico o moderno, si serifado o palo seco.
El tamaño (lo que llamamos “el cuerpo”) de la tipografía creo que tiene que ver con el volumen de voz con que nos habla el texto. Si susurra o si grita.
9.
Antes o después habrá que definir qué tipo de papel, si blanco o ahuesado. Pensar en el color. Tinta negra para el texto es lo más tradicional, pero no tiene porqué ser la única opción. Otra vez: nos lo tiene que decir texto. Pensar en la encuadernación. Pensar en los sistemas de impresión.
10.
La carátula siempre la resuelvo al final. Voy de adentro hacia afuera. Que sea el resultado del trayecto interior. El clima interno, las tensiones, los ritmos me sugerirán una imagen la carátula. E incluso, hay que analizar la relación del texto (título y autor) con la imagen. Cómo se llevan. Si se funden en una misma estética o si por el contrario, se oponen, generando tensión. Retórica.
Nunca decir lo que dice el texto ni contar quién es el asesino.
Hay que dejar al lector que haga ese trabajo.














Gustavo Wojciechowski (maca) (Montevideo, 1956). Diseñador gráfico, ilustrador, artista visual. Poeta y editor. Ha publicado una veintena de libros de poesía, una novela, poesía visual y tipográfica, así como algunos CDs con sus textos en colaboración con músicos y artistas multimediales. Funda e integra el grupo de trabajo y sello editorial Ediciones de UNO (el cual integra desde 1982 hasta 1987). Funda y participa del panfleto de agitación cultural «La Oreja Cortada» (1987-1990). En 2004 funda su propio sello editorial: Yaugurú. Ha realizado varias exposiciones de poesía visual y tipográfica, tanto en el Uruguay como en el extranjero. Ha participado en festivales de poesía en Uruguay, Argentina, México, Puerto Rico, El Salvador, Guatemala, Chile y Venezuela.
