Diálogo con Clementina Suárez

Compartimos «Diálogo con Clementina Suárez», entrevista de Roberto Sosa que nos acerca a la palabra directa de una de las figuras más decisivas de la poesía hondureña, en un intercambio que ilumina su pensamiento, su trayectoria y su visión de la literatura

Roberto Sosa | Poeta hondureño

En un lugar de Tegucigalpa, hemos sostenido una corta entrevista con Clementina Suárez. Autora de ocho poemarios, entre los cuales se destaca “Creciendo con la Hierba”, Clementina Suárez es la solitaria representante de la actual poesía hondureña femenina; resultante final de su entrega total a las cosas del espíritu. Remitimos a nuestros lectores los términos del diálogo:

—¿Qué es la poesía para ti?
La poesía es la única auténtica expresión de todo mi ser; además me ha servido para revelarme, para dar mi limpio testimonio de la época que estoy viviendo. Para tener un mundo interior que constituye mi mayor fortaleza.

—¿Qué piensas de tu obra poética de los últimos años?
Cada día el poeta encuentra nuevas formas de expresión. El lenguaje poético de nada sirve si no se tiene qué decir. La poesía es una magia que puede huir si no se utiliza. Creo que mi poesía se ha humanizado cada día más, y siento como propio el drama de mi pueblo, de los pueblos.

—¿Sufre el país una crisis de valores morales?
No es propiamente que haya crisis, sino que los que se quedan intramuros no son vistos más que como hijos del vecino, que se mueven entre cuatro paredes, densas de silencio y de incomprensión; otros se van fuera y dentro les falta difusión. Pero sí hay valores en Honduras, pero se necesita verdadera valorización de ellos.

—¿Está realmente vigente la discutida “Generación del 35”? De este grupo, ¿quiénes a tu entender, sobrevivirán después de transcurridos 50 años?

No creo en generaciones de ningún año; creo en valores esporádicos de cualquier tiempo, a los que solamente el tiempo y su actuación dirán si sobrevivirán después de los cincuenta años. Pero creo que nadie puede dudar que la obra de Jacobo Cárcamo…

—¿A qué se debe la ausencia casi total de valores literarios femeninos dentro de la creación artística hondureña? ¿Quiénes son las mujeres de Honduras que seriamente se les puede llamar intelectuales?
Es raro ver a una mujer que le interese siquiera la lectura. Hay un mundo aparte para ella que se ahoga toda vocación, cuando alguna vez la tiene. Más la literatura como vocación es disciplina, renunciamiento a muchas cosas y sobre todo a comodidades. No es una carrera que se puede tomar como distracción. Pero sí hay algunas y ya surgirán otras, su valor se los dará el tiempo.

—¿Nos estancamos?

¿Pero cómo crees que no nos vayamos a estancar, sin un movimiento cultural, sin difusión, sin libros, sin la editorial, sin apoyo para los intelectuales? Sin estímulo luchan desesperadamente apenas para sobrevivir. Sin un estímulo luchan desesperadamente apenas para sobrevivir. Sin un estímulo intelectual no tiene ningún valor.

—¿Qué debe hacer el Teatro Nacional para aumentar la calidad de sus espectáculos?
No estoy muy enterada de cómo trabaja el Teatro Nacional, pero tengo gran respeto por el trabajo realizado por Francisco Salvador. No soy ajena a su lucha y su afán por imponer las técnicas de los mejores maestros del mundo.

—¿Qué concepto tienes de nuestro periodismo?
Nuestro periodismo es el puerto de escape de muchos. Unos aciertan, otros no, pero sí debe haber una seria censura por adecentar la prensa nacional.

—¿Cómo supones tú, ve el Estado de Honduras al escritor?
El Estado no ve al escritor. Lo único que ve el Estado es al que puede utilizar en sus fines, olvidando que la grandeza de una patria está en sus valores intelectuales.

—¿Ha hecho daño a nuestras letras la falta de crítica? ¿Hasta qué grado?
La falta de crítica es fatal. Pues no hay una distinción de lo que es bueno y lo que es malo y el pueblo se confunde y no sabe diferenciar. Pero con el tiempo lo que no vale desaparece, se hunde. El tiempo es el gran censor.

—¿Qué importancia tiene para Centro América el Premio Nobel concedido a Miguel Ángel Asturias?
La importancia de que Miguel Ángel Asturias haya obtenido el Premio Nobel es trascendental, porque nos hemos incorporado a la literatura universal, y se estima el testimonio de estos pueblos por la boca de uno de los más veraces relatores.

—¿Cuál es la diferencia esencial entre la gente de letras de ayer y de hoy?
La importancia de ser gente de letras de hoy es el habernos tocado vivir esta época de lucha a muerte, y vivencia por los nuevos ideales en que no hay nada más importante que el hombre. Pero en el ayer también los hubo, pero muy pocos; estaban más atados al convencionalismo de la época.


Roberto Sosa (Yoro, 1930 – Tegucigalpa, 2011) fue un destacado poeta hondureño y una de las voces más representativas de la poesía social en Centroamérica. Autor de Los pobres (1969, Premio Adonáis) y Un mundo para todos dividido (1971, Premio Casa de las Américas), su escritura se caracteriza por su compromiso con la realidad humana y las injusticias de su tiempo. Además de poeta, fue periodista y promotor cultural.

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