Poemas de José Ernesto Hernández

El poeta puertorriqueño José Ernesto Hernández, nos comparte una muestra de sus poemarios:  Es tristemente bello escribir un poema donde morirse y de 1923 Abuela Lula

José Ernesto Hernández | Poeta puertorriqueño

El poeta José Ernesto Delgado Hernández (Caguas, 1981) comparte la publicación de sus dos más recientes libros de poesía: 1923, editado por Editorial EDP University, y Es tristemente bello escribir un poema donde morirse, publicado por el sello argentino Buenos Aires Poetry.

1923 es un poemario de memoria filial que recorre, con sensibilidad íntima y lenguaje depurado, la relación entre un nieto y su abuela, afirmando que el recuerdo puede ser una forma de permanencia frente al tiempo. En esta edición revisada y ampliada, el libro profundiza en la experiencia de la memoria como territorio afectivo y sostiene una conversación cercana con lectores de distintas generaciones.

Por su parte, Es tristemente bello escribir un poema donde morirse reúne una poesía existencial que explora el desarraigo, la intemperie y el umbral del lenguaje. El volumen incluye el poema ganador del VI Premio de Poesía Juana Goergen 2025, otorgado en la ciudad de Chicago, y representa una etapa de consolidación y apertura en la trayectoria del autor.

Con estas publicaciones, Delgado Hernández continúa su diálogo con la poesía contemporánea puertorriqueña y latinoamericana, desde una voz introspectiva que aborda la memoria, la pérdida y la necesidad de nombrar aquello que aún late bajo la superficie de lo cotidiano.

Poemas de Es tristemente bello escribir un poema donde morirse

Donde la casa olvida tu nombre,
todo se mueve. se agrietan las paredes,
una herida se abre en el techo
de la cabeza y todo se derrama.
hay que demoler el grito en la garganta
para hacerlo a nuestra imagen y dolor.
para persistir es necesario
vivir dentro de la palabra,
apuñalar el tiempo con un verso,
revestir la memoria con otro lenguaje.
hay que amortajar esa voz intrusa
que nos hace figuras inamovibles.
es urgente asfixiar al otro yo.
al que no escucha fantasmas
susurrándole un mañana,
distorsionado por el pasado.
hay que descomponer la sombra,
hacerle un despojo al espíritu.
todo se derrumba en esta casa;
es inevitable el despojo
para descubrir la matriz del ser
y arrancar de la piel al otro hombre.
hay que destruir la
casa que fuimos
para edificar sobre
los escombros
nuestro otro hogar.

“Pero hoy estoy roto
Desperté así
En un lugar remoto
Sin nada qué decir”.

Leonel García


Despierto y una melancolía
se desprende, algo como
una llaga de la infancia,
como una sed de calostro,
como un abrazo que se hizo hielo.
Aquí, en una esquina del alma,
se ha caído el jarrón de las sonrisas,
y entre sus grietas busca sobrevivir
la palabra que siempre llega tarde
aquella que no me permití decir y se rompió.
A quién le cuento que tengo rota
la columna vertebral de la felicidad,
que frágiles son las palabras en mi garganta.
¿A quién, hombre del espejo,
le digo que mi reflejo es
un niño que se hizo sombra?


(Buenos Aires Poetry / 2026)
(c) José Ernesto Delgado Hernández
Puerto Rico

Poemas de 1923 Abuela Lula

He soñado tu abrazo de plumas,
ese nudo lleno de constelaciones
que me enseñabas de niño,
y he vuelto a sonreír como cuando tuve 10 años.

Vi las palabras brillar
desde tus labios en un beso,
junto a un enjambre de mariposas
que transitaban el aire de tu último respiro.

Soñé tus dedos hurgando mi cabeza
en búsqueda de dragones voladores,
y me dormías con tus manos,
arropándome la vida con los astros de tu mirada.

Y te pretendí conmigo, y eras la reencarnación
de las gaviotas y el mar en tu risa añeja;
eras la luz suave de aquella tarde
que vimos desde el balcón a la hora del café.

Lula, te escribo ahora
para vivirte en cada palabra,
mientras avanzas sigilosa
por los pasillos de las añoranzas,
nombrándome con tu voz dátil, madura y dulce.
Qué lejos estoy de tu abrazo alado,
ya no tengo diez años; todo es triste,
como este café que sabe a tu ausencia.

Cuánto desearía ser atrapado y sacudido
por las mariposas que danzan en tu voz,
pero solo hay silencio en esta casa de lamentos.

Ya no sueño con tus dedos acariciando mi cabello;
estoy tan lejos, estás tan lejos,
separados por un horizonte de cenizas,
mientras los dragones de la infancia
se desvanecen.

Quiero volver a tu pecho de alondras,
abrazarme a tu sangre, hundirme en tus manos
y rescatar a aquel niño de la foto y a esa abuela
que lo eternizó en la mirada.

Pero estoy tan lejos…


(Editorial EDP University / 2026)
(c) José Ernesto Delgado Hernández
Puerto Rico


José Ernesto Delgado Hernández (Caguas, Puerto Rico, 1981) es poeta, narrador y gestor cultural.  Autor de ocho poemarios, entre ellos La brújula de los pájaros (2016), 1923 (2019, EDP University), Ninguna patria bajo los pies (2024), Los pájaros que olvidé en el pasado regresaron a mi balcón (Santa Rabia Poetry, Perú, 2023) y Caballito de palo (Editorial Destellos, 2024). Su obra se caracteriza por una voz introspectiva, existencial y confesional que indaga en la memoria, la herida, el silencio y la búsqueda del ser a través del lenguaje.

Ha representado a Puerto Rico en más de quince festivales y encuentros internacionales de poesía, entre ellos el Festival Mundial de Poesía Contemporánea de San Cristóbal de las Casas (México), The Americas Poetry Festival of New York, el Festival Internacional de Poesía de los Confines (Honduras), el Festival Iberoamericano de Poesía (Chicago), y el Festival Amada Libertad (El Salvador).

Ganador del Premio Internacional de Poesía Juana Goergen 2025, otorgado por DePaul University y el Festival Poesía en abril de Chicago, su obra ha sido publicada en diversas antologías internacionales y revistas literarias de América Latina, Estados Unidos y Europa.

Es creador del canal audiovisual Poesía en el carro, proyecto que busca acercar la poesía al público general mediante lecturas interpretadas de poetas clásicos y contemporáneos. Su escritura —de tono ético, melancólico y contemplativo— transita entre la vulnerabilidad y la lucidez, reafirmando la poesía como un espacio de resistencia interior y revelación humana.

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