Con el incremento presupuestario al Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) por sus siglas en inglés, «crecerán las acciones como arrestos ilegales, desapariciones y brutalidad policial», escribe el escritor y sociólogo costarricense Memo Acuña, al referirse a las acciones de la institución estadounidense
Memo Acuña | Escritor y sociólogo costarricense
No está leyendo mal. Tampoco se trata de una imagen rebuscada o torcida. Un poco más al norte de nuestra región, en un imperio en decadencia que da sus últimos coletazos usando la fuerza como escudo, el frío se ha impuesto como política pública, donde prima el miedo, la violencia, el terror.
En la última semana se han intensificado las protestas contra una acción inhumana y criminal hacia las personas migrantes en Estados Unidos.
Abuso de autoridad, operativos racializados, instalaciones en malas condiciones y el uso de gas pimienta en forma indiscriminada contra grupos de personas migrantes en varias comunidades y Estados en aquel país, son algunas de las acciones que se reclaman.
Por sus siglas en inglés, el ICE (Servicio de Inmigración y Aduanas) hace honor a su significado: hielo. Es hielo puro lo que se aplica como política migratoria desde que Donald Trump asumió la presidencia en enero de 2025.
Como si esto fuera poco, el viernes anterior el Senado aprobó 70.000 millones de dólares para reforzar las acciones realizadas en esta ofensiva antihumana, lo que significa que crecerán las acciones como arrestos ilegales, desapariciones y brutalidad policial al mismo tiempo que aumebtaran las voces de indignación sobre esta política del miedo. La tensión social y civil seguirá presente.
Algunos señalan que esta aprobación presupuestaria del Senado significa un triunfo político a una de las apuestas de campaña del presidente republicano. Otros enfatizan en los peligros de la implementación de una política basada en el odio racial, la fuerza y el poder desproporcionado.
Algo tiene este 2026. Algo turbio. Cruzamos su medianía. Confío en que somos más los que nos movemos desde el amor y la fuerza colectiva para acabar con este tipo de barbarie. Debemos accionarnos. Desde allí. No nos queda otro camino. Debemos terminar 2026 siendo otro mundo posible.

Guillermo Acuña González (Costa Rica, 1969).
Sociólogo con una especialidad en comunicación social. Doctor en Ciencias Sociales Docente universitario, investigador social en temas migratorios internacionales por más de 25 años.
Fue actor en los grupos de Teatro GRUTEACAS (Grupo de teatro Castella) y GIRASOL (Grupo de teatro de la Universidad de Costa Rica).
En poesía cuenta con 10 títulos publicados en Costa Rica, España, Guatemala, El Salvador y Honduras. En cuento publicó "Por vivir en quinto patio", con Editorial Perro Azul (Costa Rica) y Volver a VOSTOK (Guatemala) y en Ensayo, la obra ganadora del Premio Nacional de literatura en Costa Rica en dicha categoría con “Déjennos pasar. Migraciones y trashumancias en la región centroamericana”, publicada por Editorial Amargord, España. En 2024 publicó con la misma editorial el ensayo basado sobre su tesis doctoral El Cuerpo Migrante. La invención del cuerpo migrante en Costa Rica. Poder y Respuestas en un Sistema de Gubernamentalidad Migratoria (1862-2020). Ha aparecido en Antologías de poesía en Alemania, España, México, Guatemala, Estados Unidos, Argentina y Costa Rica. Su obra poética ha sido traducida al árabe, italiano, inglés y portugués.
Ha sido invitado a participar en Festivales Internacionales de Poesía en Colombia, Venezuela, Ecuador, Argentina, EL Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua y México. Su obra poética ha sido traducida al árabe, italiano, inglés y portugués. Ha sido Jurado de premios nacionales e internacionales en investigación cultural, arte, educación y géneros literarios como la poesía y el cuento. Ha organizado eventos literarios relacionados con la migración, tales como encuentros, lecturas y talleres, a nivel nacional y regional centroamericano. Es miembro coordinador nacional del Capítulo Costa Rica del Movimiento Poético Mundial (MPM). Desde 2018 desarrolla un trabajo de sensibilización sobre el tema migratorio utilizando el arte como herramienta. Conduce un espacio de comunicación virtual sobre arte llamado “zona de recarga” que puede ser consultado en sus redes sociales.
