La indignación de la gente reflejada en las protestas de Francia y España, El Premio Nobel de la Paz y la mega cárcel recién inaugurada en Costa Rica, son los temas de esta nueva columna de opinión del escritor Memo Acuña
Memo Acuña | Escritor y sociólogo costarricense
La semana que termina no podría ser diferente a este año de ruptura civilizatoria que nos tocó vivir.
En el mundo, la peor pesadilla política que registre la historia democrática contemporánea se ha manifestado contrariado por el no otorgamiento del Premio Nobel a su persona, dado el altruismo con que decide asesinar un día si y otro también a poblaciones inocentes en todo el planeta.
Faltaba más que ese Nobel se lo otorguen algún día dados sus atributos manifiestos en “búsqueda de la paz mundial”.
En francia lo mismo que en Argentina, España y Albania, los estudiantes han salido a las calles a manifestar su descontento e indignación por el deterioro en la educación pública, la crisis de financiamiento y la mala disposición de la infraestructura educativa. La respuesta ha sido la represión y la criminalización de la protesta.
En una historia que parece repetirse 15 años después, la indignación parece ser el motor que impulsa a estas generaciones a rebelarse contra su propio destino. Sus luchas materiales van hoy de la mano por la reivindicación de los derechos más elementales, como el derecho a tener una educación de calidad.
Hoy, como ayer, son los jóvenes quienes salen a contradecir la historia.
En un contexto mas cercano, mas local, la mas aguda de las paradojas ha ocurrido en Costa Rica en cuestión de horas.
Como si se tratara de la teatralización de una escena de mal gusto, el gobierno costarricense inauguró un centro para privados de libertad siguiendo el pésimo guion de autoritarismos cercanos. La megacarcel es el proyecto estrella de una administración que apenas con cinco meses de funcionamiento ha mostrado una trayectoria errática y preocupantemente populista.
Pero al mismo tiempo, anuncia de forma contundente el recorte al presupuesto de la Educación Superior Pública que provocaría cierre de sedes regionales, disminución de becas estudiantiles y el colapso institucional universitario a corto plazo.
Si. Todo está al revés. Y asistimos a esta hora cargados de incertidumbre. El camino de la indignación empieza por indignarnos para que luego aparezca lo demás.
Pero hay que hacerlo.
Si estos anuncios provenientes desde el oficialismo costarricense no indignan y provocan la movilización, ya nada lo hará.

Guillermo Acuña González (Costa Rica, 1969).
Sociólogo con una especialidad en comunicación social. Doctor en Ciencias Sociales Docente universitario, investigador social en temas migratorios internacionales por más de 25 años.
Fue actor en los grupos de Teatro GRUTEACAS (Grupo de teatro Castella) y GIRASOL (Grupo de teatro de la Universidad de Costa Rica).
En poesía cuenta con 10 títulos publicados en Costa Rica, España, Guatemala, El Salvador y Honduras. En cuento publicó "Por vivir en quinto patio", con Editorial Perro Azul (Costa Rica) y Volver a VOSTOK (Guatemala) y en Ensayo, la obra ganadora del Premio Nacional de literatura en Costa Rica en dicha categoría con “Déjennos pasar. Migraciones y trashumancias en la región centroamericana”, publicada por Editorial Amargord, España. En 2024 publicó con la misma editorial el ensayo basado sobre su tesis doctoral El Cuerpo Migrante. La invención del cuerpo migrante en Costa Rica. Poder y Respuestas en un Sistema de Gubernamentalidad Migratoria (1862-2020). Ha aparecido en Antologías de poesía en Alemania, España, México, Guatemala, Estados Unidos, Argentina y Costa Rica. Su obra poética ha sido traducida al árabe, italiano, inglés y portugués.
Ha sido invitado a participar en Festivales Internacionales de Poesía en Colombia, Venezuela, Ecuador, Argentina, EL Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua y México. Su obra poética ha sido traducida al árabe, italiano, inglés y portugués. Ha sido Jurado de premios nacionales e internacionales en investigación cultural, arte, educación y géneros literarios como la poesía y el cuento. Ha organizado eventos literarios relacionados con la migración, tales como encuentros, lecturas y talleres, a nivel nacional y regional centroamericano. Es miembro coordinador nacional del Capítulo Costa Rica del Movimiento Poético Mundial (MPM). Desde 2018 desarrolla un trabajo de sensibilización sobre el tema migratorio utilizando el arte como herramienta. Conduce un espacio de comunicación virtual sobre arte llamado “zona de recarga” que puede ser consultado en sus redes sociales.
