La tinta en el pancracio: a propósito del más reciente libro de Manuel Barrera Ibarra

«Manuel Barrera Ibarra expone de manera lúdica la otra arena en la que se baten realmente nuestros verdaderos héroes y heroínas del pancracio, la vida y sus quehaceres», escribe Kike Zepeda, en esta reseña del libro  «Los Encordelados y otros asuntos de aficionados [La Saga]», libro de cuentos del escritor salvadoreño Manuel Barrera, recientemente publicado por Estro Ediciones

Kike Zepeda | Poeta y antropólogo salvadoreño

Para mi padre

Uno de los lanzamientos más interesantes de este año, ha sido la presentación de «Los Encordelados y otros asuntos de aficionados [La Saga]» escrito por Manuel Barrera Ibarra y publicado por Estro Ediciones en este 2026. Un homenaje de 150 páginas para una de las pasiones latinoamericanas más importantes: la lucha libre. Su autor, Manuel Barrera Ibarra (Usulután, 1969) conocido por sus buenos oficios como poeta, de los que dan fe libros como «Memorias de un paleolítico» (Editorial Amada Libertad, 1999), «Mitómano suelto» (DPI, 2004), «Estro» (Estro Ediciones, 2021) «Nocturno cardíaco y otros poemas» (Proyecto Editorial La Chifurnia, 2024), entre otros. El autor ya había incursionado en la narrativa previamente, en el libro «Máquinas breves y otras perversiones» (Estro Ediciones, 2021). 

Como si habláramos de la entrada más despampanante de Montaña Santana o Al Copetes Segundo, personajes entrañables que desfilan por estas páginas, el libro pretende y logra ser todo un alarde desde su portada: una máscara de lucha en el suelo de un cuadrilátero es lo primero que salta ante la vista de sus lectores, para anunciar el nombre de su autor y el título del libro. Color y tipografía, son todo un guiño a los afiches que bien podrían anunciar una biopic de Netflix sobre la vida de Tony Jackson, gloria luchística salvadoreña. 

Portada del libro «Los Encordelados y otros asuntos de aficionados [La Saga]», tomada de la página de Facebook de Estro Ediciones

El libro consta de 26 cuentos divididos en cuatro secciones «Porque la vida es una eterna lucha», «Estos sí son los verdaderos superhéroes [inicio]», «Estos sí son los verdaderos superhéroes [final]» y «Otros asuntos de aficionados» y un obsequio enorme que nos hace el autor dedicando este libro a los grandes hitos de la lucha de todos los tiempos y en tantas latitudes uno pueda imaginarse: seis párrafos para nombrar, uno a uno, aquellos que marcaron la lucha en los cuadriláteros de El Salvador, México, Estados Unidos, Argentina y Japón, en la que se consignan nombres que nos resultan ajenos a varios, junto a otros que nos resultan totalmente familiares. 

Vale la pena detenerse en algunos aspectos por los cuales el libro resulta valioso. Una de las esquinas de este libro es el arco temporal que lo atraviesa, la Lucha Libre en El Salvador tuvo su auge a finales de los años sesenta, los setenta y, como muchas de las aristas de la vida salvadoreña, se vio menguada por el conflicto armado salvadoreño en los años 80. Así, en estas páginas podemos encontrarnos a personajes oscuros como «El Apache», protagonista del cuento «El Castillo», que era torturador fuera de la lona y que muere acribillado por la guerrilla en este relato; o «Parada de La Constancia, 1983», ambientado en el San Salvador del Conflicto Armado Salvadoreño, «La renta/la verdadera liga de la justicia», en donde tienen lugar los ejercicios de violencia de posguerra, ejercidos por las pandillas, así como «Youtubero viejo». 

Los más avezados en la compleja liturgia pugilística habrán notado desde la portada que este libro no trata de la presunta gloria que va a rodear a nuestros campeones luego de vencer al contrincante, haberse subido a una esquina y subir al cielo de los vítores, las hurras y los aplausos; por el contrario, Barrera Ibarra nos lleva a un panteón en donde la cotidianidad y los pormenores de la vida quebraron a nuestros héroes. Esa será otra las esquinas en «Los Encordelados…», mostrarnos al héroe sin máscara: campeones cargando refrigeradoras a sus vecinos, peleadores intentando reincorporarse luego de una larga retirada… aquello que advierte el Memento Mori a los gloriosos o como bien señalaría «Porque la vida es una eterna lucha», tal como está nombrada la primera sección del libro. Es decir, el paso del tiempo señalado arriba, no es en vano: ese tiempo ha envejecido a nuestros héroes. 

De igual manera, señalaría el manejo en que el autor se propuso representar la diversidad sexual en un ambiente hegemonizado por lo heterosexual. Aquí destacan, particularmente, los relatos «Los exóticos amamos los pectorales cobrizos» e «Infiela». El contrapunto que representan los dos relatos es interesante. Uno representa una escena erótica entre dos luchadores hombres, tras bambalinas y a escondidas; en «Infiela», por el contrario, asistimos a una discusión doméstica entre una pareja de lesbianas, en donde nuestra luchadora le reclama a su pareja una presunta infidelidad. 

Así, Manuel Barrera Ibarra expone de manera lúdica la otra arena en la que se baten realmente nuestros verdaderos héroes y heroínas del pancracio, la vida y sus quehaceres, el terrible paso del tiempo, las pasiones confesadas y las ocultas. Ninguno de todos estos hombres y mujeres resulta ser una persona exitosa y sin mayores problemas ante la vida, el único exitoso era el torturador protagonista del cuento «El Castillo», lo que ya nos dice mucho. 

Celebro esta maniobra que el autor ha hecho sobre una de las arenas más caras a este país: la literatura y luego de haber conocido los desmanes a los que se enfrentan estos personajes, no queda otra que decir junto a Carlos Martínez Rivas que «ser el ganador es una vulgaridad». «Un abrazo de fuego para todos», como diría Tony Jackson en su programa de youtube. 

Chalchuapa, 28 de abril de 2026.

Kike Zepeda. (Santa Ana, 1990). Poeta, antropólogo y gestor cultural. Ha publicado Oficio de pájaros (La Chifurnia, 2015), Para que la muerte no te encuentre (La Chifurnia, 2016), Esta manera de olvidar (S/E, 2016), Los nadantes (POE, 2019), Laura.com y otros links (Editorial EquizZero, 2019), Poemas con barba (La Chifurnia, 2019), Río íntimo (Honduras, 2022), Ataúd (El Salvador, 2021). Aparece en la antología Torre de Babel. Antología de poesía joven salvadoreña de antaño: los apócrifos salmón; volumen XV, así como en revistas nacionales e internacionales, como el número 11 de la revista Cultura, Suplemento Cultural 3000 (Co-Latino), Vecindario (Nueva York, 2013), entre otros. Tercer lugar en el primer certamen nacional de poesía «José Rutilio Quezada» (La Chifurnia, 2015), Premio único de poesía en el certamen universitario «Ítalo López Vallecillos» (SACUES, 2016), VIII Premio Centroamericano de Poesía IPSO FACTO 2018 (Editorial EquizZero), Tercer Lugar de Poesía en el Primer Certamen de Poesía Universitaria (SACUES, 2018), por Llanto de la infancia extraterrestre y otros poemas (Inédito). Algunos poemas han sido traducidos al inglés, francés y portugués.


Kike Zepeda. (Santa Ana, 1990). Poeta, antropólogo y gestor cultural. Ha publicado Oficio de pájaros (La Chifurnia, 2015), Para que la muerte no te encuentre (La Chifurnia, 2016), Esta manera de olvidar (S/E, 2016), Los nadantes (POE, 2019), Laura.com y otros links (Editorial EquizZero, 2019), Poemas con barba (La Chifurnia, 2019), Río íntimo (Honduras, 2022), Ataúd (El Salvador, 2021). Aparece en la antología Torre de Babel. Antología de poesía joven salvadoreña de antaño: los apócrifos salmón; volumen XV, así como en revistas nacionales e internacionales, como el número 11 de la revista CulturaSuplemento Cultural 3000 (Co-Latino), Vecindario (Nueva York, 2013), entre otros. Tercer lugar en el primer certamen nacional de poesía «José Rutilio Quezada» (La Chifurnia, 2015), Premio único de poesía en el certamen universitario «Ítalo López Vallecillos» (SACUES, 2016), VIII Premio Centroamericano de Poesía IPSO FACTO 2018 (Editorial EquizZero), Tercer Lugar de Poesía en el Primer Certamen de Poesía Universitaria (SACUES, 2018), por Llanto de la infancia extraterrestre y otros poemas (Inédito). Algunos poemas han sido traducidos al inglés, francés y portugués.

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